Publicado: septiembre 4, 2026, 12:00 am
Un equipo de investigadores de la Universidad de Nagoya (Japón) ha identificado el papel clave de la orexina, una sustancia quÃmica producida por el cerebro, en la capacidad para mantener la motivación y seguir esforzándose cuando una tarea se complica. El trabajo, publicado en la revista cientÃfica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), ayuda a comprender mejor cómo el cerebro decide perseverar en la búsqueda de un objetivo.
El estudio, titulado ‘Reward prediction is encoded by orexin neuron activity during motivated behavior’, está liderado por Hiroyuki Mizoguchi y Yutao Dong, junto a un equipo de investigadores de la Universidad de Nagoya y otros centros de Japón, Alemania y China. Los cientÃficos analizaron cómo responden las neuronas productoras de orexina durante tareas que exigen mantener el esfuerzo para obtener una recompensa.
Los autores comprobaron que «la actividad de las neuronas de orexina aumenta durante la predicción de una recompensa y disminuye después de recibirla». Además, cuando la recompensa esperada no llegaba, esa actividad permanecÃa elevada, lo que favorecÃa que los animales continuaran intentándolo en lugar de abandonar.
Otro de los hallazgos es que «la actividad de la orexina se fortalecÃa a medida que aumentaba el esfuerzo», lo que indica que este sistema cerebral no solo participa en la motivación, sino también en la capacidad para superar situaciones más exigentes. Cuando los investigadores bloquearon la acción de estas neuronas o administraron un antagonista del receptor de orexina, observaron que «se reducÃa la búsqueda de la recompensa».
Un papel esencial
Para Hiroyuki Mizoguchi y su equipo, estos resultados demuestran que la orexina desempeña un papel esencial al «vincular las expectativas sobre una recompensa con la conducta motivada» y que una actividad adecuada de este sistema es necesaria para «superar las dificultades durante los comportamientos motivados».
Aunque el trabajo se ha realizado en modelos animales, los investigadores consideran que estos hallazgos pueden abrir nuevas vÃas para comprender trastornos en los que la motivación está alterada, como la depresión o determinadas enfermedades neurológicas, y sentar las bases para el desarrollo de futuros tratamientos dirigidos al sistema de la orexina.
