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¿Por qué la gasolina y el diésel caros son considerados los enemigos silenciosos de tu bolsillo?

Publicado: mayo 5, 2026, 1:00 pm

¿Por qué es tan importante mantener estable el precio de la gasolina, el diésel y hasta de la turbosina (para uso de aviones)? En las últimas semanas hemos escuchado de diversos acuerdos entre el gobierno y la Iniciativa Privada (IP) para poner topes a la cotización de los combustibles, con el objetivo de evitar mayores presiones inflacionarias. 

El precio de los energéticos es clave para la actividad económica de cualquier país. Aumentos y disminuciones considerables suelen tener un impacto en la inflación y, por ende, en el bolsillo de las familias, “porque es un impuesto que nos pega a todos”.

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A raíz del conflicto en Medio Oriente, que llevó el precio del petróleo a niveles cercanos de 120 dólares por barril, el costo de los combustibles se empezó a ver presionado en diversas economías, entre ellas la de México.

Si tú eres de los que piensa que por no tener auto, no usar el transporte público o no viajar en avión no te afectan estas variaciones, estás equivocado. Alzas y bajas pronunciadas en los combustibles suelen generar lo que los economistas llaman efectos de segundo orden en precios, que no es otra cosa que el encarecimiento de otros bienes a causa del aumento en la gasolina o el diésel.

Especialistas dicen que no hay una regla que indique en qué proporción suben otros bienes si los combustibles se encarecen, pero coinciden que el riesgo es la generación de mayores presiones inflacionarias, la caída del poder adquisitivo y, en consecuencia, un golpe a tu cartera.

Algunos consumidores ya perciben este efecto en sus finanzas, pese a los candados que se han puesto. El 73% de los usuarios de redes sociales lamenta el incremento de precio que registran los combustibles; para 36.65% este suceso representa una “asfixia económica”, debido al impacto negativo que aprecian este fenómeno tiene en el encarecimiento de la canasta básica y el transporte, según un análisis de Dinamic.

De acuerdo con la plataforma petroIntelligence, con fecha 2 de mayo, el precio promedio de la gasolina regular fue de 23.68 pesos por litro, en línea con el acuerdo entre gobierno y empresarios para que no pase de 24 pesos. Sin embargo, en algunas gasolineras del país se comercializa en más de 25 pesos, según información de Profeco.

La premium se vende en 28.34 pesos por litro en promedio, pero en algunos puntos de la República se acerca a los 30 pesos, muestran datos de Comisión Nacional de Energía. En el caso del diésel, el precio promedio nacional es de 28.13 pesos, con picos mayores a 29 pesos. Sobre este último, recientemente se dio a conocer un acuerdo entre los sectores público y privado para poner un tope de 27 pesos por litro; no obstante, una parte de las estaciones de servicio aún lo vende por arriba de ese nivel.

¿Qué dicen los especialistas sobre la gasolina y el diésel?

“Si los combustibles se encarecen, esto genera repunte en el inflación”, comenta Héctor Magaña, especialista del Tec de Monterrey. Esta situación, dice, pasa factura directamente a las familias, aunque mucha gente piensa que no les afecta porque no tienen auto, no usan transporte público o no viajan en avión.

El precio de los energéticos va más allá, pues es un insumo que tiene que ver con todas las ramas de las actividad económica, particularmente con el transporte de mercancías. “Si a mi, como comerciante, me sale más caro llevar mis productos al mercado, lo trasladado al comerciante y éste, a su vez, al consumidor final”.

Es decir, gasolinas, diésel y turbosina más cara se traduce en precios más altos en alimentos, medicinas, así como transporte público, escolar y aéreo, por ejemplo”, señala el especialista.

Para el economista, a nivel gobierno este fenómeno preocupa por las repercusiones que puede tener en los precios, “porque es un impuesto que nos pega a todos”, pero también en el ámbito político, ya que es un tema mediático.

Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base, considera que el precio de la gasolina es clave para la inflación del país, por lo cual se ven acuerdos entre gobierno y privados, así como estímulos fiscales para contener los precios, los cuales finalmente se traducen en menor dinero para el gasto público.

¿Qué dice Banxico sobre la gasolina y el diésel?

La mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) destacó como riesgos al alza para la inflación en México los efectos directos e indirectos del conflicto en Medio Oriente.

De acuerdo con las últimas minutas de política monetaria, indicó que sus efectos dependerán de la duración e intensidad del conflicto y mencionó como efecto directo el incremento en los precios internacionales de energéticos, pero consideró que su impacto sobre la inflación estaría acotado.

Todos los miembros indicaron que, en parte, este efecto acotado sería consecuencia de la política de precios máximos implementada por el gobierno federal, la cual reduce el traspaso del alza de los combustibles a los precios nacionales.

Un integrante resaltó que el acuerdo para no aumentar el precio de la gasolina regular por arriba de 24 pesos por litro se extendió recientemente por seis meses. Agregó que se han comenzado a otorgar estímulos fiscales a la gasolina de bajo y alto octanaje y se ha incrementado el del diésel. 

No obstante, uno advirtió que si bien los ajustes al Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) atenuarían el traspaso inmediato a algunos precios de energéticos, su función para aminorar presiones de segundo orden sería limitada. Afirmó que los insumos energéticos no sujetos a dicho esquema podrían generar presiones de costos.

En lo que respecta a los efectos indirectos del conflicto en Medio Oriente, la mayoría mencionó el riesgo del aumento en los precios internacionales de las materias primas y su consecuente impacto en los costos de producción.

¿Tienes dudas? Escribe a fernando.franco@eleconomista.mx

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