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Poco que celebrar

Publicado: agosto 3, 2026, 4:00 am

A diferencia de la respuesta de la presidenta Sheinbaum, cuando le restó importancia al hecho de que el PIB se contrajo en 0.6% durante el primer trimestre de este año, ahora, con el crecimiento de 1.5% durante el segundo trimestre que informó el INEGI, su respuesta fue: “qué buena noticia”, y adoptó por alrededor de tres minutos un tono festivo, inclusive señalando, sin sustento, que la construcción de viviendas por parte del Infonavit, así como las obras públicas, darían un impulso adicional al “desarrollo económico”.

Hay que notar que, con el crecimiento del segundo trimestre, por fin, después de ocho años de la cuatroté, se logró igualar el nivel del PIB por habitante que se alcanzó en el segundo trimestre de 2018. Y todavía hay quienes festejan y, peor aún, le apuestan a que el “modelo económico” actual nos llevará al Nirvana. Ilusos.

Por otra parte, el crecimiento de 1.5% es, sin duda, una buena noticia, pero ello no da para destapar la champaña ni para aventar confeti y serpentinas. La razón es que una parte de esta expansión se debe a un evento único e irrepetible que fue el campeonato mundial de fútbol, particularmente por los 13 partidos que se jugaron en México. El que hayamos sido sede del torneo impulsó el crecimiento a través de tres fuentes: obras públicas ligadas al evento (aunque hayan sido parcialmente), un ligero incremento en el número de turistas internacionales (muy por debajo de los cinco millones que esperaba el gobierno) y el aumento en el consumo en el hogar de ciertos bienes, como televisores, bebidas alcohólicas y no alcohólicas, comida “chatarra”, etcétera, así como el consumo en restaurantes y bares.

Si atendemos al crecimiento registrado durante el primer semestre del año, este fue de 1.2%, destacando una caída de 0.2% en el sector secundario (industria), mientras que los sectores primario (agropecuario) y terciario (servicios) acumularon un crecimiento de 3.8% y 1.8%, respectivamente. Sin el impacto del mundial y con la misma estructura de incentivos y desincentivos, el crecimiento del segundo semestre casi con certeza será menor, lo que implicaría una expansión para todo el año de alrededor de 1%. Realmente, nada que festejar.

El INEGI también publicó la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo correspondiente al mes de junio de 2026 y aquí tampoco hay nada que celebrar; hay un marcado deterioro del mercado laboral. Primero, comparando con junio de 2025, en junio de este año hubo una caída de 83,751 personas ocupadas, mientras que la tasa de desempleo se incrementó a 2.9%, comparada con la de 2.7% un año antes. Segundo, la caída en el total de personas ocupadas en la formalidad fue todavía mayor, lo que se desprende de que el número de personas buscando activamente un empleo en junio de 2026 fue 132,112 más elevada que en junio de 2025 y de que el número de personas laborando informalmente fue, en junio de este año, 69,265 más alta que un año antes (del total de personas ocupadas, el 55% labora informalmente; en junio de 2025 era el 54.8%).

Del informe del INEGI también vale la pena destacar que el número de individuos laborando en empresas ilegales, aunque produzcan bienes legales, es decir, que no están formalmente constituidas, ascendió a 17.9 millones, un incremento respecto a hace un año de 516,562 personas, representando el 29.8% del total de individuos ocupados.

Una economía que prácticamente no crece, junto con un encarecimiento de la mano de obra producto de la política de incrementar el salario mínimo a tasas no justificables (desligadas de la productividad) y que alteran toda la estructura salarial, llevan a que no se generen los suficientes empleos formales. Al respecto, información del INEGI señala que, de 2018 a 2026, mientras que las remuneraciones medias reales crecieron en 27%, el personal ocupado cayó en 2.5%. Esto no puede sino agravarse si, como ha apuntado la presidenta Sheinbaum, se continúa con la política de incrementos salariales significativamente mayores a la inflación y desligados totalmente de la productividad laboral.

El INEGI también dio a conocer la información de la balanza comercial al mes de junio. Destaca que las exportaciones totales ascendieron en el semestre a 389.7 miles de millones de dólares, un incremento de 24.6% respecto del primer semestre de 2025, mientras que las importaciones semestrales fueron 379.9 miles de millones de dólares, un aumento anual de 22%. No hay duda de que las exportaciones siguen siendo uno de los pocos motores de crecimiento económico que México tiene, aunque recientemente, con las políticas proteccionistas de Trump, la composición y dinámica de las exportaciones de manufacturas ha cambiado. Así, durante el primer semestre las exportaciones automotrices sólo crecieron en 1%, mientras que las no automotrices lo hicieron en 37.6%. Aquí el problema radica en que el valor agregado por cada dólar exportado de bienes no automotrices es menor que el de las automotrices, lo que implica una menor contribución al crecimiento, por lo que tampoco es motivo de celebración.

Champaña, confeti y serpentinas seguirán guardadas para mejor ocasión.

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