Publicado: octubre 25, 2026, 2:30 pm
Hace ya tiempo que Old Trafford dejó de ser «el teatro de los sueños». Atrás, muy atrás, quedaron los tiempos en los que el Manchester United de Sir Alex Ferguson daba lustre a la Premier League y a la Champions, peleando y levantando títulos. La caída ha sido lenta pero incesante, con plantillas que se fueron vaciando de talento de forma evidente y entrenadores incapaces de sostener el legado del técnico escocés, que decidió poner fin a su larga y exitosa carrera en 2013, hace ya más de una década. Con los ‘red devils’ decimosextos en la liga inglesa, a solo un punto de la zona de descenso, y goleados en Europa por el debutante Como , es ya un hecho que su casa ha pasado a ser este curso «el teatro de las pesadillas». La última la vivió este domingo, cayendo de forma estrepitosa en la octava jornada liguera ante el Bournemouth . No solo por el resultado, un sonrojante 0-3 , sino por el inoperante y por momentos vergonzoso papel del equipo, del que sus aficionados esperaban al menos una reacción de orgullo tras haber sido arrollados (4-1) mediada la semana en la Champions League por el novato equipo dirigido por Cesc Fábregas. Contra el Bournemouth, ahora decimotercero en el campeonato inglés tras asaltar Old Trafford, el United enlazó su octavo partido sin ganar, de los que cinco se cuentan por derrotas . El equipo que en otra época marcaba el paso en la Premier suma solo una victoria y cuatro empates en ocho jornadas, lo que le ha dejado al borde de la zona de descenso, apenas un punto por debajo de los siete que acumula . Para encontrar un balance tan negativo de los ‘diablos rojos’ hay que retroceder una década, en concreto a la campaña 2015-2016, cuando el neerlandés Louis van Gaal ocupaba el banquillo. Los goles de Rayan y Marcus Tavernier en la primera parte, y de Evanilson ya en la segunda provocaron sonoros abucheos desde las gradas hacia los ‘diablos rojos’ al final del partido. No tanto para Michael Carrick como para los futbolistas, pues al acudir a disculparse ante sus aficionados al igual que hizo tras caer en la última noche de Champions, el técnico, en la cuerda floja, fue reconfortado por las palmas de buena parte del público. El entrenador que la pasada campaña sí logró reconducir el errático rumbo del United hasta colocarlo tercero, se está viendo incapaz ahora de revertir la angustiosa situación del equipo que va más allá del terreno de juego, pues a los malos resultados se unieron recientemente las críticas de sus propios futbolistas. Así, tras la sorprendente goleada del Como, el portugués Bruno Fernandes cargó contra Carrick , del que deslizó que «a veces hay que ser más valiente bajo presión, asumir el riesgo de presionar arriba e incomodar al rival». Tras contestar a su pupilo minutos después en sala de prensa que «más allá del sistema o la táctica, si no corres, tanto hacia adelante como hacia atrás, no vas a ganar», este domingo el técnico lo dejó castigado en el banquillo. Incluso le hizo calentar para después no darle entrada al terreno de juego, pero la medida fue al final contraproducente con esta nueva derrota. Pese al respaldo de los aficionados mancunianos al exfutbolista y ahora técnico, que en verano renovó hasta junio de 2028, su puesto está en el aire . Y lo que llega ahora para el Manchester United no es precisamente sencillo, con durísimos choques ante el Chelsea de Xabi Alonso, el Aston Villa de Unai Emery y el Liverpool de Andoni Iraola en la Premier League, y frente a la Roma y el Sporting Clube de Portugal en las próximas fechas europeas .
