Publicado: abril 2, 2025, 4:00 pm
Aunque cada vez en España nos alejamos más de la dieta que ha traspasado fronteras y que se ha convertido por méritos propios en la dieta saludable por excelencia, la Mediterránea, continuamos manteniendo hábitos saludables con nuestra alimentación basados en los productos de calidad (y variedad) que existen en nuestro país y en la forma de cocinarlos.
Pero fuera de la dieta Mediterránea, un reciente estudio acaba de revelar que existe una bebida de alto poder saciante, que además estimula la secreción de los jugos gástricos tras la ingesta y alivia las digestiones pesadas, aunque no sea la más consumida en nuestro país precisamente. Hablamos del agua con gas.
El agua con gas y sus efectos en el metabolismo
Según el estudio mencionado y publicado en BMJ Nutrition, Prevention & Health, el CO₂ presente en el agua carbonatada (la que llamamos ‘con gas’) puede favorecer la pérdida de peso al mejorar la absorción y el metabolismo de la glucosa en los glóbulos rojos. Sin embargo, la cantidad es tan pequeña que es difícil esperar efectos de pérdida de peso únicamente a partir del CO₂ presente en el agua carbonatada. Beber agua con gas también puede afectar las mediciones de glucosa en sangre, aunque se necesitan más estudios para explorar sus efectos a largo plazo.
Beber agua con gas es una buena opción para sustituir los refrescos, mucho menos saludables, al proporcionar la misma sensación de efervescencia pero sin las calorías ni el azúcar añadido. Pero además, el agua carbonatada equilibra los valores de colesterol al contribuir a bajar la inflamación y el azúcar en sangre, al tiempo que mejora la digestión puesto que las burbujas estimulan la secreción de los jugos gástricos. Numerosos estudios le otorgan beneficios en el movimiento intestinal saludable, por lo que también ayuda a combatir el estreñimiento.
¿Qué dice el estudio sobre el agua carbonatada y la pérdida de peso?
El agua carbonatada o con gas no tiene calorías y aporta una sensación de saciedad gracias a las burbujas que contiene, mucho mayor que la del agua mineral o del grifo. Esta es la principal razón por la que un nuevo estudio asocia su consumo con el éxito en los planes de adelgazamiento.
Este breve informe que nos ocupa explora los efectos fisiológicos del agua carbonatada, en particular su impacto en el metabolismo de la glucosa, y cómo estos efectos podrían contribuir al control del peso al acelerar la digestión y controlar los retortijones que provoca el hambre. El hecho de que regule la glucosa es positivo para acompañar las dietas de adelgazamiento, aunque los científicos responsables de la investigación explican que el agua con gas en ningún caso adelgaza por sí misma.
En las conclusiones del estudio, existe un paralelismo entre el agua con gas y la hemodiálisis, puesto que en ambos casos se filtran las toxinas para eliminar los desechos. Igual que en este proceso para renovar los riñones enfermos, el agua con gas es absorbido por el revestimiento del estómago, y se transforma en bicarbonato en los glóbulos rojos.
Referencias
Akira Takahashi. ‘Can carbonated water support weight loss?’. Estudio publicado en BMJ Nutrition, Prevention & Health. Consultado online en https://nutrition.bmj.com/content/early/2025/01/03/bmjnph-2024-001108 el 13 de febrero de 2025.
Rosario Cuomo, Maria Flavia Savarese, Giovanni Sarnelli, Emanuele Nicolai, Adriana Aragri, Carla Cirillo, Letizia Vozzella, Francesco Paolo Zito, Viviana Verlezza, Eleonora Efficie, Maxime Buyckx. ‘The role of a pre-load beverage on gastric volume and food intake: comparison between non-caloric carbonated and non-carbonated beverage’. Nutrition Journal. Consultado online en https://nutritionj.biomedcentral.com/articles/10.1186/1475-2891-10-114 el 13 de febrero de 2025.