Publicado: septiembre 24, 2026, 6:30 am
El golfo de Nápoles se convertirá desde este viernes en un pequeño laboratorio de la Copa América. A menos de un año antes de que los AC75 tomen definitivamente estas aguas para disputar la 38ª edición de la gran batalla por la Jarra de las Cien Guineas, los equipos se estrenarán en el escenario que se celebrará el próximo verano la Copa América. La regata preliminar en Nápoles reune del 24 al 27 de septiembre a nueve AC40 y pondrá frente a frente al defensor, Team New Zealand, y al resto de equipos aspirantes a a arrebatarle el trofeo deportivo más antiguo. La fórmula es sencilla, pero permite sacar muchas conclusiones. Los equipos navegan con AC40 idénticos y pueden presentar dos unidades: una tripulada por integrantes del equipo sénior que deberán afrontar la Copa América de 2027 a bordo de los AC75 y otra con una combinación de jóvenes y mujeres destinada a preparar las Youth & Women America’s Cup. En Nápoles serán nueve barcos en el agua, con Team New Zealand, GB1 y Luna Rossa presentando dos unidades, mientras que Tudor Alinghi, La Roche-Posay y Team USA competirán con una. El gran foco estará en Luna Rossa. El equipo italiano llega con la vitola de vencedor de la regata preliminar de Cagliari, donde se impuso precisamente a Team New Zealand en la final disputada en formato match race (barco contra barco). Pero la gran novedad no estará únicamente en el barco, sino dentro de él. Marco Gradoni, una de las grandes apariciones de la nueva generación, ha sido ascendido al equipo sénior y navegará junto a Peter Burling y Ruggero Tita. Gradoni ya demostró en Cagliari que no le pesa el escenario. Allí fue capaz de poner en aprietos a algunos de los nombres más experimentados de la Copa y su rendimiento contribuyó a que el equipo juvenil y femenino de Luna Rossa se quedara a las puertas de un resultado todavía mayor. Ahora tendrá una responsabilidad distinta: medirse directamente con los equipos grandes. Y al otro lado estará el defensor. Team New Zealand terminó segundo en Cagliari, después de alcanzar la final, y afronta Nápoles con el objetivo de seguir descifrando el comportamiento del AC40 y, sobre todo, comprobar hasta dónde llega su velocidad frente a una flota que ya empieza a enseñar sus cartas. No será todavía la Copa América. Ni sus resultados tendrán incidencia en la clasificación de 2027. Pero sí será otra fotografía de una competición en plena construcción. Ocho mangas de flota y una final de match race pondrán a prueba velocidad, maniobras, estrategia y tripulaciones. Y en Nápoles, cada detalle empieza a contar. Los dos únicos españoles que entrarán están en competición son Diego Botín y Florian Trittel, patrón y trimer del equipo francés La Roche-Posay. Los campeones olímpicos se han consolidado en Copa América tras sus éxitos en el circuito Rolex SailGP, que llamó la atención del equipo francés y los incorporó a su tripulación, y de la que forman parte en su equipo titular del equipo que lidera Stephan Kandler y Bruno Duboís en tierra y Quentin Delapierre en el agua.
