Publicado: julio 29, 2026, 11:00 am

Un mes después de los devastadores terremotos del 24 de junio, Venezuela se enfrenta a las consecuencias, incluyendo un profundo dolor, ya que miles de personas lloran la pérdida de familiares, amigos y todas sus pertenencias.
Los terremotos que afectaron al estado costero de La Guaira, cerca de Caracas, se han convertido en una crisis compleja y prolongada, caracterizada por el desplazamiento masivo de personas, graves daños a la infraestructura y un profundo trauma psicológico. En La Guaira y Caracas, las necesidades más urgentes incluyen el acceso a agua potable, vivienda adecuada, atención de salud mental y protección.
La cifra oficial de fallecidos asciende ya a 5.398, con 16.740 heridos, 17.907 desplazados y 6.462 rescatados de entre los escombros. La devastación estructural es abrumadora: 190 edificios se han derrumbado oficialmente, mientras que más de 895 estructuras, incluyendo escuelas, infraestructuras públicas esenciales y hospitales, han sufrido graves daños y corren riesgo de derrumbarse.

Miles de personas residen actualmente en campamentos improvisados ??para desplazados internos o duermen en tiendas de campaña junto a sus viviendas dañadas. En Maiquetía (La Guaira), aproximadamente 3.000 personas acampan en la acera frente a 20 edificios gravemente dañados e inestables. De igual manera, en la Avenida Bolívar (Caracas), otras 3.000 personas viven en la calle, sin acceso a vivienda digna ni servicios básicos.
Médicos Sin Fronteras (MSF) opera cuatro clínicas móviles para brindar atención primaria de salud, apoyo en salud mental, promoción de la salud y actividades de agua, saneamiento e higiene (ASH) en las zonas más afectadas: tres en La Guaira (Maiquetía, Catia La Mar y Tamaguarena) y una en Caracas (Avenida Bolívar). En el último mes, los equipos médicos de MSF realizaron 2217 consultas médicas.

Las lesiones sufridas van más allá de lo físico. Las familias que aún buscan a sus seres queridos entre los escombros, junto con el impacto de la repentina falta de vivienda y el desplazamiento, han dado lugar a una crisis psicológica. Para abordar estos desafíos de salud mental, MSF ha integrado el apoyo en salud mental en su respuesta móvil, proporcionando: 113 sesiones individuales de salud mental, 323 sesiones de terapia grupal y 1402 sesiones de psicoeducación. Con la infraestructura local gravemente comprometida, los equipos de MSF están implementando intervenciones de agua, saneamiento e higiene (WASH):
Se instaló un depósito de agua de 5.000 litros en Playa Verde para que sirviera como fuente fiable de agua potable.
Se inició la cloración continua de cuatro puntos de distribución de agua principales, junto con un monitoreo continuo de la purificación del agua.
Se distribuyeron 5.000 botellas de agua potable de emergencia a familias sin hogar.
Durante el último mes, MSF ha donado aproximadamente 8,5 toneladas de suministros médicos de emergencia. Este amplio esfuerzo logístico ha apoyado operaciones inmediatas y esenciales, y ha atendido las necesidades sanitarias de unas 10 000 personas. Los equipos de MSF siguen proporcionando desinfectantes y materiales para la prevención y el control de infecciones no solo a hospitales, sino también a morgues locales desbordadas, garantizando la seguridad, la higiene y la dignidad en medio de una pérdida sin precedentes.
