Publicado: octubre 17, 2026, 4:30 am
En Estados Unidos, los rojos son los conservadores. El color rojo se utiliza para identificar a los republicanos y el azul queda para los demócratas. Para disgusto del presidente del país, el mapa de las encuestas para las midterm está plagado de azules. Los comicios de mitad de mandato se celebran el próximo 3 de noviembre y los sondeos dicen que Donald Trump va a perder el control de la Cámara de Representantes y que la batalla está muy reñida para el Senado.
Las midterm son casi siempre un referéndum sobre el presidente y su partido. En ese sentido, la estrella del magnate inmobiliario parece apagarse y su popularidad está en mínimos. Hasta una cadena «amiga» como Fox News muestra, según su última encuesta, que un 64% suspende a Trump y sólo un 36% aprueba su labor. Son 28 puntos de diferencia.
La aprobación se Trump se situaba en torno al 42% cuando, en enero, el presidente decidió atacar Irán en colaboración con Israel. Poco después, su popularidad cayó por debajo del 40%. Luego llegó la subida del petróleo y el encarecimiento de los combustibles. Hoy, por ejemplo, la encuesta de NBC News dice que sólo un 38% aprueba la gestión del republicano y un 60% le suspende.
Hace ocho años, el índice de aprobación de Trump era considerablemente más alto en este mismo punto de su primer mandato: un 43%. El de Joe Biden, en el mismo momento de su mandato, era del 40 %. Pero, como recuerda BBC News, en ambos casos, el presidente en ejercicio perdió el control de la Cámara de Representantes en las elecciones de mitad de mandato, pero logró conservar el Senado.
En 2026, los analistas prevén que los demócratas se hagan con la mayoría de la Cámara de Representantes. Pero la sorpresa tal vez llegue en el Senado. Allí, la contienda está especialmente reñida tras registrarse resultados favorables a los demócratas en territorios tradicionalmente republicanos.
A modo de ejemplo, Texas. Un demócrata no gana un escaño en el Senado por ese estado desde 1988. Son 38 años. La demoscopia dice que la mala racha demócrata puede romperse el 3 de noviembre. James Talarico, un antiguo maestro, puede ganar a Ken Paxton, actual fiscal general del estado y estrecho aliado de Trump. La última encuesta, la de InsiderAdvantage del pasado miércoles 15, dice que el republicano sólo le saca 1 punto al demócrata.
Victoria demócrata en la de Representantes
En estos comicios de medio mandato se disputan los 435 escaños de la Cámara de Representantes. En la mayoría de los distritos no habrá batalla, ya que el partido que los ocupa cuenta con un apoyo tan sólido que solo cabe esperar que repita. Sólo 21 distritos se consideran en verdadera disputa, según Cook Political Report, que analiza campañas y elecciones.
De esos 21 escaños, 15 están actualmente en manos de los republicanos y seis en manos de los demócratas. Si los demócratas ganan cinco de ellos, además de los 28 distritos clasificados como «probablemente demócratas», obtendrán el control de la Cámara de Representantes.
Los distritos más reñidos, según los sondeos, son el 6º de Arizona, el 22º de California, el 8º de Colorado, el 2º por Iowa, el 17º de Nueva York, el 4º, 7º y 10º de Michigan, el 11º de Carolina del Norte, el 7º por Ohio, el 8º de Pensilvania, el 15º de Texas, el 1º y 2º de Virginia, el 3º por Wisconsin, los 14º, 22º y 25º de Florida, el 1º de Carolina del Norte, el 9º por Ohio y el 34º por Texas. Sólo los últimos seis son actualmente asientos demócratas.
Dos encuestas del jueves confirman el pronóstico: el Partido Demócrata recuperará el control de la Cámara de Representantes. La encuesta de AP/NORC aventura que los demócratas sacarán 47 escaños por 38 de los republicanos. La de Fox News hace un reparto distinto, 54 frente a 45, pero confirma los 9 asientos de diferencia en favor de los azules.
Pero algo juega en favor de Trump. No hay tantos objetivos claramente «vulnerables» como en otros comicios de mitad de mandato, según los cálculos del Centro de Política de la Universidad de Virginia. Es decir, los republicanos defienden en 2026 un número inusualmente pequeño de escaños en la Cámara de Representantes que votaron en contra del presidente en 2024 o que lo apoyaron por un margen muy estrecho.
«La batalla por la Cámara en 2026 se perfila como el choque entre una fuerza irresistible —el impulso a favor de los demócratas generado por el elevado índice de desaprobación de Trump— y un objeto inamovible: el número inusualmente alto de republicanos atrincherados en distritos profundamente conservadores», escribe Ronald Brownstein en CNN News.
La mucho más reñida batalla por el Senado
Más reñida es la pelea por el Senado donde los republicanos tienen un mayor control. Ocupan 53 de los 100 escaños, mientras que los demócratas cuentan con 45, además de dos independientes que también votan con ellos.
El 3-N están en juego 35 de los asientos del Senado, pero, según Cook Political Report, solo en siete hay verdadera batalla. De estos siete, seis son actualmente republicanos: Alaska, Iowa, Kansas, Maine, Ohio y Texas. Solo uno es demócrata: Michigan.
Los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro escaños para obtener el control, además de confirmar los cuatro clasificados «con tendencia demócrata». Para alcanzar la mayoría, deben ganar en varios estados en los que Trump se impuso en 2024 —en algunos de ellos, por un margen de dos dígitos—, recuerda NBC News.
