Publicado: julio 21, 2026, 8:00 pm
El entomólogo estadounidense William M. Wheeler dirigió en agosto de 1932 uno de los estudios más famosos sobre la influencia de los eclipses solares en la vida silvestre: recopiló casi 500 observaciones de ciudadanos de Nueva Inglaterra que relataban cómo los búhos comenzaron a ulular, los grillos a cantar y las abejas regresaron a su colmena en cuanto la oscuridad interrumpió el día. Observaciones más recientes también han documentado respuestas inmediatas ante el fenómeno, en el que, además de una oscuridad inesperada, también se alteran la temperatura, el viento o la humedad relativa. Los insectos diurnos, como las mariposas o las hormigas, reducen su actividad y buscan refugio. En cambio, los nocturnos parecen activarse: los grillos chirrían, las polillas salen… Ver Más
