Publicado: julio 2, 2026, 10:00 pm
El deseo de vivir más tiempo y hacerlo en las mejores condiciones posibles se ha convertido en algo común a todas las personas. En lugares como España, cada vez es más frecuente ver en redes sociales mensajes encaminados a lograr este objetivo, aunque no a todos merece la pena escucharlos.
Los expertos en longevidad llevan mucho tiempo estudiando qué hace que las personas puedan vivir más años y, sobre todo, cómo se puede conseguir que esa vida sea lo más plena posible, alejada de enfermedades y buscando que el organismo funcione de manera óptima. El doctor Hyman parece tener claro qué se necesita.
«Podemos vivir una vida larga y sana y luego morir»
Médico y experto en longevidad, Hyman es también el autor de Vive joven, crece en plenitud, libro superventas del New York Times. «Creo que la mayoría de nosotros pensamos que tenemos que decaer a medida que envejecemos, pero no es así», explicaba durante una entrevista publicada en GQ. «Podemos vivir una vida larga y sana y luego morir».
El experto parece tener más que claro que para lograrlo no es necesario poner todas nuestras energías en lograr los gadgets de último momento o las novedades en tecnología, sino que hay que aprender qué es lo que nuestro cuerpo necesita para estar en plena forma, aprendiendo a alimentarlo, cuidarlo y entrenarlo. Vivir sanos y durante más años se convierte en «Una consecuencia de hacer las cosas básicas para que el organismo funcione de manera óptima».
Esto, sin embargo, no es lo habitual. «Lo alimentamos con todo tipo de porquerías. Comemos patatas fritas y comida basura y azúcar, y no pensamos en las consecuencias de cómo nos sentimos ahora o cómo nos sentiremos cuando envejezcamos», señala. «Para mí, no se trata de vivir hasta los 120 años. Se trata de sentirse bien ahora. Y la consecuencia de hacer cosas que te hagan sentir bien ahora es que es probable que vivas una vida más larga y sin enfermedades».
Según su criterio, la gente se equivoca al pensar que vejez implica ir perdiendo facultades físicas, porque creemos que «El deterioro, la decrepitud y la fragilidad son consecuencias normales del envejecimiento. En realidad no lo son, son un indicio de enfermedad». El experto aclara que estos rasgos son muestra de «un envejecimiento anormal. Es posible mantenerse en forma, sano y ágil hasta bien entrados los 80, los 90 e incluso más».
La importancia del ejercicio físico
Además de la alimentación, Hyman descubrió la importancia del ejercicio o, mejor dicho, del entrenamiento de fuerza, algo que empezó a practicar cuando le faltaba poco para cumplir los 60 años. Para él, a la hora de hacer ejercicio hay cuatro elementos que es indispensable tener en cuenta: «cardiovascular, fuerza, flexibilidad y estabilidad. Creo que la estabilidad es muy importante. A medida que envejecemos, perdemos estabilidad y equilibrio».
Mucha gente se centra en el trabajo de cardio y piensa que con eso es suficiente, pero no lo es. «Durante la mayor parte de mi vida, como muchas personas, me centré en el ejercicio cardiovascular y en mantenerme en forma. Lo que no sabía era que el músculo es una de las herramientas más poderosas que tenemos para la longevidad y la salud metabólica», señala a través de sus redes sociales, donde comparte parte de sus conocimientos.
«El músculo es un órgano metabólico que ayuda a regular el azúcar en sangre, mejora la sensibilidad a la insulina, favorece el equilibrio hormonal, protege el cerebro y mantiene el metabolismo activo a medida que envejecemos». Aprender a cuidar el cuerpo y entrenar de la mejor manera posible hará que el organismo funcione mejor y potenciará nuestro bienestar.
Referencias
O’Keefe, E. L., Torres-Acosta, N., O’Keefe, J. H., & Lavie, C. J. (2020, 1 agosto). Training for Longevity: The Reverse J-Curve for Exercise. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7431070/
