Publicado: enero 5, 2026, 7:30 pm
Nicolás Maduro ha contratado al abogado de Julian Assange para su defensa frente a las acusaciones de narcotráfico que enfrenta a partir de este lunes en los juzgados federales de Nueva York. Los documentos oficiales del juzgado muestran que Barry Pollack, uno de los principales criminalistas de EE.UU., asumirá la defensa del dictador venezolano. Pollack, un abogado con sede en Washington, negoció con las autoridades estadounidenses un acuerdo para la liberación de Assange , el activista australiano que publicó filtraciones de información clasificada a través de su plataforma WikiLeaks. Esa experiencia podrÃa ser la primera pista de cuál podrÃa ser la estrategia con Maduro: buscar un acuerdo de cooperación con las autoridades estadounidenses para conseguir la liberación o beneficios penitenciarios para Maduro. Pollack, que ha sido presidente de la Asociación Nacional de Abogados Criminalistas, tiene más de tres décadas de experiencia como letrado. Según el despacho para el que trabaja -Harris, St. Laurent, Wechsler- una de sus especialidades es la representación de «ejecutivos y altos cargos de Gobiernos, asà como compañÃas y otras organizaciones, en juicios e investigaciones de alto perfil». Pollack es alguien que ha tenido mucha cercanÃa con alguien que ha asesorado a figuras muy cercanas a la dictadura venezolana: Baltasar Garzón . El exmagistrado español colaboró con este abogado estadounidense en la defensa de Assange, como hizo la esposa del activista de WikiLeaks, Stella Assange. Los tres compartieron el momento en el que Assange consiguió la liberación tras la negociación del acuerdo con la fiscalÃa de EE.UU., que le perseguÃa por haber publicado cientos de miles de documentos confidenciales de EE.UU., proporcionados por un exmilitar de aquel paÃs, Chelsea Manning. Garzón, que se ha involucrado en batallas legales internacionales de corte izquierdista, podrÃa ser un activo para Pollack en la defensa de Maduro en Nueva York. El exmagistrado de la Audiencia Nacional tiene conocimiento directo del cÃrculo del dictador venezolano, después de haber representado al que se considera su testaferro, el colombiano Alex Saab. En el caso de Assange, Pollack consiguió desenmarañar una batalla legal que se habÃa alargado durante quince años, que tuvo al polémico activista encerrado durante años en la Embajada de Ecuador en Londres. El abogado fue capaz de hacer malabarismos entre las necesidades de su cliente, las diferentes jurisdicciones nacionales en las que se enfrentaba a acusaciones y la evolución de la opinión pública. La batalla legal que enfrenta Maduro, una figura internacional que ha sido imputado en Nueva York con cargos por narcotráfico y posesión de armas, será todavÃa más compleja. La elección de Pollack podrÃa ser una apuesta por llegar a un acuerdo con el Gobierno de Donald Trump. En especial, ante las perspectivas de un camino judicial en el que le será muy difÃcil demostrar su inocencia. Y el presidente de EE.UU. ha mostrado siempre su disposición a llegar a entendimiento con quien sea sobre lo que sea, y cambiar de rumbo si es para conseguir algo que está en su interés. La contratación de Pollack ocurre en un momento en el que el escenario de la intervención de EE.UU. en Venezuela apunta a una cooperación de Delcy RodrÃguez, sucesora de Maduro en ostentar la presidencia del paÃs sudamericano. El despacho de Pollack, Harris St. Laurent & Wechsler, es una de las mejores firmas ‘boutique’ de Washington, y tiene también oficinas en Nueva York. Esto último es algo importante, ya que necesitarán letrados registrados en el colegio de abogados de esta ciudad –lo que se conoce como ‘Barr’– para representar a Maduro en los juzgados del Distrito Sur de Nueva York. Los documentos oficiales de los juzgados de Nueva York también nombran a otro abogado para la representación de la mujer de Maduro, Cilia Flores. Se trata de Mark Donnelly, un abogado de Texas, con experiencia en la fiscalÃa. Y algo importante para la pareja: habla español.
