Publicado: enero 8, 2026, 11:30 am
Después de que Donald Trump se buralara de Emmanuel Macron con una imitación en su comparecencia ante los republicanos el martes, el presidente francés ha respondido este jueves a su homólogo estadounidense y ha acusado a Washington de estar «rompiendo las reglas internacionales» y «alejándose gradualmente» de sus aliados . Macron se ha pronunciado en estos términos en su discurso anual ante los embajadores franceses en el Palacio del Elíseo, mientras las potencias europeas se apresuran a dar una respuesta coordinada a la agresiva política exterior de Estados Unidos en el hemisferio occidental tras la captura por parte de Washington del líder venezolano Nicolás Maduro y ante los planes de Trump sobre Groenlandia. «Estados Unidos es una potencia consolidada, pero se está alejando gradualmente de algunos de sus aliados y liberándose de las normas internacionales que aún promovía recientemente (…) Las instituciones multilaterales funcionan cada vez con menos eficacia . Vivimos en un mundo de grandes potencias con una tentación real de dividir el mundo», ha declarado Macron ante los embajadores en el Palacio del Elíseo. Macron ha hablado después de que las fuerzas especiales estadounidenses secuestraran a Maduro y a su esposa en Venezuela el sábado en una incursión relámpago y los llevaran a Nueva York, lo que provocó las acusaciones de que Estados Unidos está socavando el derecho internacional . A raíz de su intervención militar en Venezuela, el presidente Trump ha hecho saltar las alarmas en Europa al repetir su insistencia en que quiere tomar el control de Groenlandia. El presidente estadounidense se ha negado repetidamente a descartar el uso de la fuerza para apoderarse de la estratégica isla ártica, lo que ha provocado la conmoción y la ira de Dinamarca y de otros aliados europeos de larga data. El líder francés ha afirmado que la «gobernanza global» es clave en un momento en el que «cada día la gente se pregunta si Groenlandia va a ser invadida» y si «Canadá se enfrentará a la amenaza de convertirse en el estado número 51 ». Ha asegurado que es el momento adecuado para «reinvertir plenamente en las Naciones Unidas, ya que observamos que su mayor accionista ya no cree en ellas».
