Publicado: abril 23, 2026, 8:30 am
Macarena Gómez está viviendo su propio episodio de La que se avecina en su comunidad, pues la actriz, que da vida a Lola en la comedia, aseguró que su vecino le dice que hace ruido «como Antonio Recio».
Así lo destacó en una reciente entrevista en el pódcast de B3tter, donde definió a los vecinos de arriba que tiene en su casa de Madrid como «insoportables» por el «ruido que hacen«.
«Desde las 7 de la mañana, el niño de 3 años corriendo de un lado para otro. Les oigo cuando se duchan, cuando hacen el amor, lo oigo todo», aseguró la intérprete, que afirmó que le ha «escrito mil veces diciendo que se oye todo» y él le responde que se «aguante».
Entonces, «un día ya no podía más», se subió a todos sus sofás y, con la escoba, empezó a dar golpes en el techo. Tanto que incluso llegó la Policía a su casa. «Me llamáis porque se han quejado los vecinos de arriba, ¿no? Porque estoy haciendo ruido», le dijo a los agentes y, acto seguido, les dijo que «más ruido hacen ellos».
«El niño está corriendo, les pido que deje de correr y me dicen que es un niño y tiene que correr«, explicó a las autoridades, que, según ella, le dieron la razón.
Pero, entonces, reconoció que su vecino le hizo referencia a Antonio Recio, el personaje de Jordi Sánchez en La que se avecina para reírse de ella: «Estoy haciendo como hace el Recio«.
«Yo entiendo que el niño corra, pero con decirle al niño, cada vez que corre, ‘niño no corras’… Pues ya está», pidió Macarena Gómez, que hizo referencia a este conflicto en su casa de Madrid, pero no en su vivienda habitual en el Alto Ampurdán (Girona).
El vídeo de su anécdota, por lo curioso que es que le ocurra a una actriz que trabaja en una comedia sobre líos vecinales, se viralizó rápidamente y hubo usuarios que defendieron que el problema no es esa familia ni ese niño, sino que «las casas de ahora tienen paredes de papel de fumar» y ha de «insonorizar la casa».
Otros comentarios aludieron a que es normal que se oiga al niño tan temprano, pues madruga y tiene que ir al colegio; pero otros sí salieron en su defensa y argumentaron que, por ser niños, no han de hacer esos ruidos.
