Publicado: septiembre 2, 2026, 12:31 am
La crisis migratoria de Ceuta está llevando a los habitantes de la ciudad autónoma al límite. A pocos días del regreso a las clases, muchas madres aseguran que no llevarán a sus hijos a los centros escolares por el miedo que se ha sembrado en las calles. Así, el aumento de la tensión ha generado disturbios entre migrantes y ceutíes en los que se ha precisado la intervención de las autoridades.
Además, este martes, Vamos a ver ha apuntado que ya ascienden a 23 el número de agresiones sexuales registradas en las últimas semanas en Ceuta, nueve de ellas a menores de edad. Ante esto, la escritora y neuropsicóloga Lucía Etxebarria ha narrado, con la voz entrecortada, su propia experiencia en Marruecos.
«Hay que explicar que Marruecos tiene una cultura de la violación. A mí me violó un hombre en Marruecos con una navaja en el cuello. Por lo tanto, yo, madre de una niña, cómo me voy a defender. Yo defendí mi vida. Cuando fui a denunciarlo a comisaría, me cerraron la puerta porque, según la ley en Marruecos, tiene que quedar claro y expreso que yo me he defendido y no me defendí», ha comenzado explicando la colaboradora.
«Entonces, me fui al consulado y lo primero que pedí fue un médico porque sí que tenía heridas. Cuando llegué al hospital, no me aceptaron. Una señora, que siempre se lo agradeceré, con un hiyab, me cogió en una esquina y me dijo: ‘Llama a esta persona, que te va a ayudar’. De forma completamente ilegal, esa persona me dio la píldora del día después y la dirección de un ginecólogo que, clandestinamente, me ayudó», ha agregado Lucía Etxebarria.
Asimismo, la escritora ha apuntado: «En Marruecos, si te violan, más vale que te hayan dejado medio muerta porque si no hay expresa resistencia, no es una violación. Si te violan, no hay resistencia y estás casada tú vas a la cárcel porque se considera adulterio o, si estás soltera, se considera que has tenido relaciones fuera del matrimonio y puedes ir a la cárcel durante un año. Como comprenderás, nadie denuncia«.
«Yo llamé al director de Iberia, que era el gerente de Iberia entonces. Él movió hilos y consiguió que un policía de la secreta hablara conmigo. Me enseñó una foto y me preguntó si había sido él, le dije que sí. El tipo seguía por la zona, tan feliz. Yo dejé mi casa y todo porque, inmediatamente, me convertí en la puta del pueblo y hubo gente que dejó de hablar conmigo porque eso se supo».
Además, la colaboradora ha asegurado que el violador no recibió «ninguna» sanción: «Si alguien duda de mi palabra, que sepan que está todo en el consulado. Tengo que agradecer, eso sí, que el consulado me repatrió. Esto fue hace 20 años, pero ahora es mucho peor porque se ha infiltrado mucho más el islamismo radical. Hace 20 años tú no veías a todo el mundo con hiyab y ahora sí. Esa idea de que la culpa es tuya está ahí«.
«Yo pasé por un tratamiento psicológico y, aunque estoy temblando, lo tengo bastante… nunca lo superas, te queda el estrés postraumático, pero si yo llego a ser marroquí, no habría podido denunciar porque habría ido yo a la cárcel. Qué mujer se va a resistir con una navaja en el cuello«, ha señalado la colaboradora del matinal de Telecinco.
Por su parte, Patricia Pardo ha destacado que «eso explica la gran cantidad de mujeres y niñas que han cruzado«: «Si eso es lo que te espera en tu país, tienes que buscar una alternativa, un futuro y que en ese futuro haya libertad». Finalmente, la escritora ha apuntado que, cuando una niña es violada en Marruecos, su familia la repudia: «Esas niñas acaban en centros tutelados que se convierten en lugares a donde van a ‘pescar’ las mafias para prostituirlas«.
