Publicado: enero 6, 2026, 1:30 pm
El foco del mundo se ha desplazado a Venezuela estos días pero Ucrania no quiere que se pierda el empuje que parecen tener las negociaciones de paz tras la reunión de Volodimir Zelenski con Donald Trump en Florida: ambos creen que el pacto está cerca -«al 95%», dijeron- pero falta el sí de Rusia, que es la parte más difícil, y concretar también el papel de los socios europeos. Precisamente por eso la llamada Coalición de Voluntarios se reúne este martes en París, capitaneados por Emmanuel Macron, con la idea de dar concreción a Kiev sobre la red de seguridad que pueda dar el continente al país en el futuro. Pedro Sánchez estará presente en el cónclave.
«Faltan detalles», asumió Zelenski sobre el papel de Europa en la Ucrania del futuro. Ya en Florida tras verse con Trump aseguró que el rol europeo está cerrado «al 90%», así que los diez puntos porcentuales restantes podrían empezar a cerrarse en París, aunque todos asumen que hace falta más tiempo, sobre todo a la espera de ver los movimientos de Vladimir Putin.
El trabajo técnico, de fontanería diplomática, ha seguido en los últimos días como paso previo al encuentro de este martes. «Esta es la tarea número uno: finalizar el documento sobre garantías de seguridad de la Coalición de Voluntarios, para que pueda servir de base para las conversaciones con el presidente Trump en EEUU», comentó el propio presidente ucraniano tras una reunión con asesores de los líderes europeos. De todos modos, hay mucho recelo sobre la posibilidad de que salga de París el acuerdo final. Fuentes diplomáticas, eso sí, han reconocido a 20minutos que se pueden dar algunos pasos decisivos que acerquen la luz verde.
La propuesta europea se basa en tres elementos: el primero, que se pueda desplegar «una fuerza multinacional» en Ucrania una vez que se alcance la paz, aunque falta por ver qué países y en qué medida formarían parte de ella; que el Ejército ucraniano, visto el apoyo externo, pueda quedar reducido a 800.000 efectivos (frente a los más de 2 millones actuales) en tiempos de no conflicto; y un mecanismo de supervisión que, si bien estaría encabezado por EEUU, contaría con amplia presencia de los socios europeos. Además, algunos aliados habrían puesto sobre la mesa la opción de que se le den a Ucrania garantías similares al artículo 5 de la OTAN (defensa mutua) pero sin que el país entre en la Alianza. Es un paso complejo este, pero defendido desde el primer momento por ejemplo por parte de Italia.
«Se desplegarán fuerzas multinacionales bajo mando europeo en Ucrania para dar seguridad al país por tierra, mar y aire«, sostuvo el sábado Oleksandr Bevz, asesor de la oficina presidencial de Zelenski y añadió que Kiev espera que Washington proporcione un respaldo crucial a esta empresa. Francia y Reino Unido, sobre el papel, serían quienes liderarían este despliegue, pero es algo que se tendría que terminar de concretar en futuras reuniones, asumen en Kiev.
La última vez que se reunió la Coalición de Voluntarios fue el pasado 11 de diciembre, sin resultados concretos; esos que se espera puedan llegar ahora, unas semanas después de la visita de Zelenski a Florida donde esbozó, dijeron, buena parte del acuerdo de paz. Eso sí, se trataría de un pacto entre Ucrania y Estados Unidos y la clave sigue siendo qué dirá Rusia de las garantías que se alcancen con Kiev.
De hecho, Macron abrió la puerta a que Europa pueda retomar los contactos con Putin, algo que matizó días después: los aliados occidentales de Ucrania siguen insistiendo en que es Rusia la única que tiene que moverse para parar la guerra, y que de momento no da visos de querer que el conflicto termine. Lo contrario piensa Donald Trump, quien dejó claro que el presidente ruso «está muy dispuesto» para alcanzar la paz.
Lo último que se sabe con claridad fue lo que salió de la reunión Trump-Zelenski en Mar-a-Lago. «Quedan una o dos cosas por resolver», comentó Trump ante los periodistas tras el encuentro y están más cerca, reconoció, de un acuerdo relativo al Donbás, que sigue siendo el asunto más complejo de las conversaciones. «Estamos mucho más cerca, pero no está hecho», sostuvo el inquilino de la Casa Blanca; en la zona Ucrania pide una zona económica desmilitarizada y que esté bajo el control de Kiev. «Es un tema muy difícil», reconoció sobre este elemento el propio presidente de EEUU. Zelenski, de hecho, se ha comprometido en el plan de 20 puntos retocado por Kiev a retirar sus tropas siempre que Putin haga lo mismo, algo a lo que el Kremlin ha dicho no estar dispuesto.
El presidente ucraniano siguió la línea de su homólogo estadounidense y aseguró que Ucrania está «lista para la paz» y que la actitud de Kiev es «clara» y que las posiciones en torno al Donbás son muy diferentes de las que tiene Rusia. Asimismo, dejó la puerta abierta a que se pueda celebrar un referéndum para que sean los ucranianos quienes refrendan el futuro acuerdo de paz, pero no es algo seguro, sino que dependerá, añadió Zelenski, de la complejidad que tenga ese pacto sobre todo en las cuestiones territoriales.
Con todo, el mensaje que sale de Ucrania no cambia. «No hay alternativa a la paz. Junto con los estadounidenses, compartimos una postura común: la guerra debe terminarse mediante la diplomacia y hay que obligar a Rusia a hacerlo; de lo contrario, la guerra continuará. Sin duda, si la guerra continúa, los estadounidenses, junto con los europeos, seguirán apoyando a Ucrania, porque nos defendemos en esta guerra, luchamos y no somos los agresores», esgrimió Zelenski horas después de verse con Trump: ese apoyo tiene que empezar a verse en las garantías a futuro que se den y este martes en París el papel puede empezar a convertirse en hechos concretos.
