Publicado: junio 18, 2026, 10:00 am
Los embriones congelados crecen más que los frescos durante el primer trimestre en los embarazos derivados de transferencias, según un estudio internacional liderado por el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima) y el Karolinska Institutet de Suecia. La investigación concluye que hay una longitud cráneo-caudal (la medida estándar del feto en el primer trimestre) «significativamente mayor» de los embriones congelados, según ha informado este jueves en un comunicado Ibima Plataforma Bionand.
Hasta ahora se sabía que los bebés nacidos tras una transferencia de embriones congelados suelen tener un mayor peso al nacer, pero este estudio determina que el crecimiento superior en el primer trimestre está vinculado al proceso de congelación y no a la etapa de desarrollo.
Los investigadores advierten de que utilizar la medida del feto (CRL) para ajustar la fecha probable del parto en estos casos debe hacerse con precaución, ya que podría sobreestimar la edad gestacional y ocultar posibles restricciones de crecimiento reales. Además, el estudio explora posibles causas de este fenómeno y apunta a mecanismos epigenéticos derivados del proceso de criopreservación o a las diferencias en el entorno uterino entre ciclos frescos (donde hay una estimulación hormonal previa) y ciclos congelados.
El trabajo, en el que se han analizado 3.445 nacimientos únicos ocurridos entre 2013 y 2014, ha sido liderado conjuntamente por el Laboratorio de Preservación de la Fertilidad Traslacional del Karolinska Institutet (Suecia), bajo la dirección de Kenny Rodriguez-Wallberg, y por Arturo Reyes Palomares, investigador sénior del grupo de Medicina Maternofetal, Epigenética, Enfermedades de la Mujer y Salud Reproductiva de IBIMA
