Publicado: enero 6, 2026, 11:30 pm
La gran nevada sobre BerlÃn se presentaba como la blanca culminación a las vacaciones de Navidad . Helga salió el sábado con sus tres hijos pequeños a cumplir con la tradición y disfrutar deslizándose en trineo en las colinas de Wannssee. Volvieron ya atardeciendo, cansados, con los dedos rojos y las naricillas a punto de amoratarse, nada que no se arregle con una ducha caliente y un buen chocolate. Pero la falta de electricidad en el edificio impedÃa utilizar la puerta del garaje y el ascensor, asà como la rutina necesaria para volver a entrar en calor. «Encendimos velas, nos secamos con toallas y les puse a los niños tanta ropa seca como habÃa en los armarios. Varias camisetas, varios… Ver Más
