Publicado: abril 4, 2025, 5:30 am
La Unión Europea está muy expuesta, pero los aranceles de Donald Trump no afectarán a todos los países del bloque por igual. Según los datos de Eurostat, en 2024, Alemania exportó bienes por un valor de 161.200 millones de euros a EEUU, representando el 22,7% de las exportaciones de fuera del bloque al país. Otros exportadores clave incluyen Irlanda (72.100 millones), Italia (64.800 mil millones), Francia (47.100 mil millones) y los Países Bajos (43.4000 mil millones).
Asimismo, destaca el caso de Irlanda, cuya economía depende fuertemente del mercado estadounidense, con un 53,7% de sus exportaciones hacia fuera de la Unión dirigidas a Estados Unidos: aquí se da una fuerte relación en sectores como la tecnología y la industria farmacéutica, muy expuestos ambos a las medidas aprobadas por la Casa Blanca.
En cuanto a las importaciones, Alemania también está a la cabeza con 68.900 millones de euros en bienes comprados a Washington, seguida de cerca por los Países Bajos (68.200 millones), Francia (44.100 millones) y Bélgica (31.400 millones). Irlanda vuelve a sobresalir, ya que el 27,6% de sus importaciones desde fuera del bloque comunitario provienen de EEUU. De nuevo, otra muestra de dependencia económica.
En este punto cobra relevancia, por otro lado, el caso de Luxemburgo, donde el 31,4% de sus importaciones que hace de fuera de la Unión llegan desde EEUU, aunque en términos absolutos el valor es mucho menor (760 millones de euros). Por su parte, Países Bajos se erige como un hub comercial clave, facilitando la entrada de bienes estadounidenses al mercado europeo. Ahora, viendo la foto completa, los tres países con mayor superávit comercial respecto a Estados Unidos son Alemania, Italia e Irlanda. Pero con España pasa lo contrario, y desmonta el relato de Trump en cierto modo: las cifras muestran que España exportó 18.200 millones de euros a EEUU, mientras que importó 24.200 millones de euros, lo que significa que importa más de lo que exporta; así, se situó en 2024 en un déficit comercial de 6.000 millones de euros.
Por otro lado, economías más pequeñas de la Unión Europea, como Malta, Chipre y Letonia, tienen un papel mínimo en el comercio transatlántico, con exportaciones e importaciones por debajo de los 500 millones de euros. Sin embargo, países como Lituania, Luxemburgo y Malta muestran una fuerte vinculación con Washington. en términos relativos, con más del 14% de su comercio fuera de la UE vinculado al que hasta ahora ha sido el principal socio comercial del bloque. Se puede sacar otra conclusión viendo el mapa en su conjunto: mientras que las economías de Europa Occidental dominan el comercio transatlántico, los países de Europa del Este y los más pequeños tienden a mantener patrones comerciales más regionales.
Daniel Gil, analista en The Political Room especializado en UE, comenta a 20minutos que «la Unión Europea tiene elementos en términos económicos y comerciales como para hacer bastante daño a Estados Unidos», sobre todo algunas empresas en concreto. Para el experto, si la respuesta es firme «no es descartable en absoluto que Trump dé marcha atrás a los aranceles». Esta decisión de EEUU, dice, «pone todavía más presión» en la economía europea, ya ‘agobiada’ por la invasión rusa de Ucrania. «Alemania lleva coqueteando con la recesión bastante tiempo y es el país de la UE que más va a estar perjudicado por los aranceles estadounidenses. Así que si sus programas de incentivos de inversión pública no logran paliar las consecuencias es bastante probable que Alemania entre en recesión definitivamente», esgrime y que eso genere «un efecto contagio» en otras economías como la española. Y es que ahí España sí tendría un problema porque dentro de la UE Alemania fue su principal socio comercial en 2024, con más de 39.000 millones en exportaciones y más de 47.500 en importaciones. En esa clasificación también están Francia o Italia a la cabeza.
Rafael Pampillón, catedrático de Economía en IE Business School y en la Universidad CEU San Pablo, explica por su parte que hay que ver los matices entre los 27. «Para Alemania que está en recesión será un duro golpe», asume el profesor, pero «para la UE por ahora sería prematuro» hablar de recesión por culpa de los aranceles. «La economía europea está influida por muchos factores», expone, reivindicando además que la Unión es una potencia comercial, tal como repiten desde hace semanas desde la Comisión Europea. Asimsimo, se ha demostrado que el cálculo que hace Trump para la imposición de aranceles sale directamente de dividir el déficit comercial por el total de las importaciones. Pampillón además añade que España está «menos expuesta que los demás» en general, pero sí se puede ver muy afectada en lo que se refiere a la agricultura.
La Unión Europea tiene cartas suficientes como para aumentar mucho el coste para Estados Unidos
El resumen es claro: los aranceles obviamente van a afectar a algunos países de lleno. «Los va a poner en el borde de la recesión o incluso van a entrar en ella como Alemania, pero la Unión Europea tiene cartas suficientes como para aumentar mucho el coste de esta imposición de Estados Unidos y forzar a Trump a negociar de manera honesta para retirar esa imposición», concluye Gil.
Mientras, Bruselas prepara una reacción a la altura de las circunstancias. Ursula von der Leyen aseguró que es un golpe al mundo entero y que las consecuencias serán enormes para los países y para los ciudadanos: «Es lo contrario a lo que queríamos conseguir», dijo tras el anuncio de los aranceles por parte de Washington. «Todas las empresas lo van a sentir desde el día uno» y las consecuencias «serán inmensas», avisó la dirigente alemana, con la amenaza de la inflación inmediata. «No hay orden en el desorden», aseguró desde Uzbekistán, y puso el foco en «los más vulnerables» como los más perjudicados por las medidas de la Casa Blanca.
«Si vas contra uno de nosotros, vas contra todos»
«Quiero ser clara: usar los aranceles como una única herramienta no tiene sentido. Siempre estamos dispuestos a negociar, pero también estamos preparados para responder y ya estamos completando una serie de medidas si esas negociaciones no llegan a un buen resultado. No es tarde para negociar«, sostuvo. Y recordó que el comisario de Comercio, Maros Sefcovic, está «en contacto permanente» con su homólogo estadounidense. «Entiendo que muchos europeos se sientan decepcionados con su aliado histórico, pero estamos juntos en esto: nuestra unidad es nuestra fuerza. Si vas contra uno de nosotros, vas contra todos«, recordó, y reivindicó a la UE como el espacio comercial más grande del mundo. De hecho, la respuesta a mayor escala de Bruselas tardará todavía unos días, toda vez que tendrá que ser estudiada este lunes por los ministros de Comercio y cuentan con una parte de tramitación.
La UE no se sale de su proceso, pero todavía no anuncia respuestas concretas más allá de las ya conocidas. «Ya hemos anunciado nuevas medidas de apoyo a los sectores siderúrgico y automovilístico. La semana pasada limitamos la cantidad de acero que puede importarse a Europa libre de aranceles. Esto dará más respiro a estas industrias estratégicas y ahora también convocaremos diálogos estratégicos con los sectores siderúrgico, automovilístico y farmacéutico, y otros seguirán en el futuro», desarrolló Von der Leyen. Hace semanas el Ejecutivo comunitario anunció ‘contramedidas’ por valor de 26.000 millones de euros tras el paso de Trump de ‘tasar’ el acero y el aluminio. Ahora esto puede ir más allá.