Publicado: julio 28, 2026, 11:30 am
Francia se enfrenta este martes a una nueva jornada de lucha sin descanso contra el fuego, que se teme más complicada que la del lunes por la llegada de una nueva ola de calor a la zona del megaincendio declarado a las puertas de Burdeos. Las llamas han quemado ya más de 42.000 hectáreas y han obligado a evacuar a más de 200.000 personas, aunque durante la víspera el fuego no avanzó. Las autoridades francesas atribuyen parte de la virulencia.
Las autoridades francesas atribuyen parte de la virulencia e imprevisibilidad del megaincendio de Gironda a las llamadas ‘tormentas de fuego’ un fenómeno hasta ahora prácticamente desconocido en el país en el que el propio incendio genera una gigantesca nube capaz de crear vientos, lanzar brasas a gran distancia y provocar nuevos focos. El fenómeno, conocido científicamente como pirocumulonimbo, es bien conocido por los especialistas que estudian los grandes incendios forestales en países como Australia, Canadá o Estados Unidos.
Las autoridades de Francia han advertido este martes de un posible «rebrote» del fuego en el incendio del departamento de Gironda, en dirección al norte, hacia la comuna de Lacanau, procediendo a la evacuación de varios campings de la zona, conocida por la práctica el surf. «Tememos un posible rebrote del incendio en su flanco noroeste, en dirección a Lacanau», ha indicado en una rueda de prensa Rémi Lassoureille, comandante al frente del equipo de riesgos naturales e incendios forestales de Gironda, en declaraciones recogidas por el diario ‘Le Monde’. En este sentido ha avanzado la evacuación de varios campings en esta zona, a pesar de que la medida tiene carácter preventivo porque «por el momento, la situación está relativamente bajo control«.
Las autoridades galas advirtieron de que el aumento previsto de las temperaturas, unido a una caída de la humedad ambiental, podría complicar las labores de extinción en el departamento de Gironda, donde el incendio sigue sin control, pero está «globalmente estable» al no sumar nuevas hectáreas quemadas, según el último informe facilitado anoche por la prefecta (delegada del Gobierno) de Nueva Aquitania y Gironda, Sophie Brocas.
No obstante, Brocas advirtió de que la situación «sigue siendo muy impredecible«, ya que la región entra este martes en alerta amarilla (la tercera en importancia) por ola de calor, con temperaturas esperadas de 37 grados y vientos de hasta 40 kilómetros por hora esta tarde, mientras que podrían acercarse a los 40 grados el miércoles. Actualmente combaten este megaincendio 2.750 bomberos, 1.500 militares, 1.440 efectivos de otras fuerzas de seguridad y 18 recursos aéreos, entre los que se incluye un avión militar A400M adaptado para lanzar liquido retardante.
Este martes, unos 4.000 turistas que se encontraban en varios cámpines y residencias de la localidad de Lacanau deben ser evacuados este martes con carácter preventivo ante las consecuencias negativas que podría tener sobre el megaincendio en las cercanías de Burdeos la nueva ola de calor. La Prefectura (delegación del Gobierno) del departamento de Gironda señaló que esta decisión de evacuación se ha tomado por «anticipación de un fenómeno meteorológico desfavorable», en referencia a esa nueva ola de calor, que va a implicar temperaturas máximas de 37 grados esta tarde en Burdeos y 38 el miércoles.
«Nos enfrentamos a un fenómeno increíble, inédito y desconocido», afirmó el domingo pasado Brocas, después de que el incendio provocara por segundo día consecutivo una de estas enormes nubes, un episodio que, según dijo, marcó «un cambio de dimensión» en la evolución del fuego
Macron avisó: las próximas semanas serán difíciles
Las próximas semanas seguirán siendo difíciles, advirtió el presidente francés, Emmanuel Macron, al visitar el centro operativo de los bomberos en la zona afectada el lunes. Macron pidió mantener el esfuerzo colectivo frente a los incendios y confirmó que el fuego declarado en el departamento vecino de Las Landas ha quedado estabilizado. La evolución de ese incendio permitió contener su avance durante las últimas 24 horas, aunque con unas 500 hectáreas adicionales quemadas y un comportamiento considerado más favorable para los equipos de emergencia, que lograron frenar nuevos focos importantes.
Eso permitió que unas 15.000 personas pudieran regresar el lunes por la noche a sus viviendas en Las Landas tras la estabilización del incendio, que ha calcinado 3.600 hectáreas y cerca de 200 edificios, mientras que en Gironda la cifra de viviendas destruidas asciende al menos a 240, según el recuento facilitado anoche. En Gironda, las autoridades mantienen la orden de evacuación preventiva y descartan por ahora el regreso de los desplazados de veintitrés localidades.
También han suspendido las actividades de las colonias de vacaciones y prohibido los eventos deportivos y culturales, así como las actividades náuticas y la navegación en el lago de Cazaux-Sanguinet. Más de un millar de personas continuaban alojadas el lunes por la noche en el recinto ferial de Burdeos, entre ellas decenas de residentes de centros de mayores evacuados por precaución.
Las restricciones al transporte también continúan. Este martes seguirá interrumpida la circulación de los trenes de alta velocidad al sur de Burdeos, salvo los servicios con destino a Agen y Toulouse, mientras que la autopista A63 permanece cerrada en ambos sentidos entre Burdeos y Bayona.
Desde comienzos de 2026, los incendios forestales han arrasado ya más de 116.000 hectáreas en Francia, un nuevo récord que supera ampliamente el registrado durante el verano de 2022, según el Ministerio de las Fuerzas Armadas, responsable de la coordinación de la seguridad civil. El incendio de la bahía de Arcachón ha provocado la evacuación de unas 220.000 personas, en una de las mayores operaciones de este tipo realizadas en el país.
El Gobierno anunció además que las aseguradoras asumirán los costes de realojamiento de los evacuados en Gironda, Las Landas y el departamento mediterráneo del Var. En otros frentes, las autoridades informaron de que los rebrotes del incendio del Gros Bessillon, en el Var, quedaron controlados al término de la jornada. El fuego sigue activo en Córcega, mientras que el declarado en los Altos Alpes ha sido estabilizado después de arrasar unas 510 hectáreas.
La jornada dejó además la muerte de un bombero voluntario de 38 años en el departamento de Bocas del Ródano, después de que el camión cisterna que conducía sufriera una salida de la vía al norte de Arlés. En Gironda, se contabilizan hasta la fecha 88 bomberos heridos, según las autoridades.
