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Las protestas por la inflación y la vivienda se contagian por Europa: caos en Francia, Italia y Albania y acampadas de España y Portugal

Publicado: octubre 18, 2026, 5:30 pm

Europa arde. Francia, Italia, Bélgica, Albania, y de diferente manera, España y Portugal están viviendo graves disturbios, caos y violencia de la mano de manifestantes que, lanzados a la calle para protestar contra la carestía de la vida, la falta de acceso a la vivienda o la calidad de la educación, acaban provocando destrucción allá por donde van.

Sudaderas oscuras con capucha, banderas palestinas, kufiyas cubriendo los rostros y un apetito por la destrucción absoluto son algunos de los denominadores comunes de unos antisistema que están poniendo en jaque a los gobiernos de toda Europa, desbordados, como en el caso de Francia, por una respuesta violenta que no esperaban.

El país galo es, en efecto, el epicentro de esta ola violenta, sobre todo después de las impactantes escenas que se han registrado en las grandes ciudades como París, Lyon, Marsella o Niza. También en otras de menor tamaño, como Limoges, cuyo monumental ayuntamiento, del principios del siglo XIX ardió por completo ante la furia de los manifestantes.

Al menos una persona murió este sábado en los disturbios, mientras que las detenciones en todo el país ascienden a 2.000 y los policías heridos a más de medio centenar largo. Además, un manifestante perdió la mano al estallarle una granada que recogió después de que supuestamente la lanzara la policía en la ciudad de St. Etienne.

Las escenas de barricadas e incendios han corrido por las redes sociales este fin de semana, y con especial viralidad las de saqueos y pillajes no solo en las tiendas de lujo parisinas o en las grandes superficies, sino también en pequeños comercios, frecuentados por anónimos, que veían impotentes como la turba los vaciaba y destruía.

El Gobierno francés ha pedido a la Fiscalía que solicite prisión provisional para los detenidos, y planea aplicar la doctrina casseur-payeur (es decir, ‘rompedor-pagador’), para que sean los responsables de los destrozos los que tengan que pagar por los desperfectos provocados.

El Ejecutivo de Macron, que este domingo por la noche interviene en directo en un mensaje para la ciudadanía, acusa a la izquierda radical del país de maniobrar para fomentar esta violencia radical, que en muchos casos está protagonizada por jóvenes de origen inmigrante de las banlieus o suburbios de las grandes ciudadaes franceses.

El Gobierno, no obstante, no se libra de las críticas, ya que acusan a las fuerzas de inteligencia y seguridad de no haber previsto la virulencia de las protestas y de falta de medios policiales para hacerles frente.

Precisamente, este domingo estas fuerzas policiales tienen un nuevo reto por delante, ya que desde primeras horas de la tarde se volvieron a producir tensas concentraciones en las grandes ciudades del país.

Violencia en Italia

En Italia, el fin de semana ha sido también complicado, sobre todo en ciudades del norte del país como Milán, Turín o Bolonia. Los incidentes más graves se han producido en la primera, con lanzamiento de piedras, incendios y barricadas en la céntrica plaza del Duomo, que han provocado la respuesta de los carabinieri.

Como en Francia, también hay decenas de heridos y detenidos, y se han producido destrozos en mobiliario público y tiendas de lugares tan emblemáticos como las galerías Vittorio Emanuele. Algunas se vieron obligadas a cerrar sus persianas con sus empleados dentro.

Albania, punto caliente

Otro punto caliente de las protestas en Europa es Albania. Grupos de jóvenes han pasado cuatro días protestando con vehemencia contra el Gobierno, exigiendo mejores condiciones de estudio y protestando contra la corrupción, la carestía y la falta de perspectivas.

El Gobierno albanés informó el sábado de que 127 personas habían sido arrestadas en Tirana en los cuatro días de protestas, y que otras 244 están siendo investigadas por violencia contra la Policía, daños a instituciones estatales y destrucción de propiedad pública y privada, incluyendo cajeros automáticos, cámaras, vehículos y mobiliario urbano.

Disturbios en Bélgica

También Bélgica ha sufrido el envite de las violentas protestas. Cerca de 200 personas fueron detenidas en el país durante las manifestaciones que tuvieron lugar este sábado contra los recortes en educación, la policía, el Gobierno federal y el auge de la extrema derecha.

La capital, Bruselas, fue el lugar donde se produjeron los peores disturbios, con lanzamiento de proyectiles contra la policía, resistencia a la autoridad y un incendio provocado. Cinco agentes resultaron heridos.

Las acampadas ibéricas

Otro aspecto de esta ola, menos violento, es el que se está viviendo en la península ibérica. España y Portugal acogen sendas acampadas con un mismo detonante: la crisis de la vivienda.

En la madrileña Puerta del Sol persiste la acampada impulsada por el Sindicato de Inquilinas y generada tras el desahucio de la anciana Maricarmen Abascal (que falleció días después) y que ha derivado en la convocatoria de una huelga general para el 11 de noviembre, la primera desde que Pedro Sánchez accediera al poder.

Por fortuna, la acampada no ha ido acompañada de violencia ni de disturbios, más allá de los enfrentamientos políticos entre la izquierda y los partidos de la oposición al respecto de la misma. El plante, en cualquier modo, puede desmontarse en cualquier momento, ya que entre los participantes no hay consenso sobre si desacampar ya, esperar al día 11 de noviembre o incluso a las elecciones generales de 18 días después.

Muy parecida en cuanto al concepto es la acampada que se registra en la emblemática plaza del Rossio de Lisboa. Los manifestantes piden al Gobierno de Luís Montenegro límites a los alquileres, la retirada de la nueva ley de arrendamientos y una mayor intervención del Estado en el mercado inmobiliario y como en España, plantean una huelga general en Portugal para presionar al Ejecutivo.

El propio portavoz de los acampados en Lisboa, Joao Veloso, admitió que hay un efecto llamada entre países: «Claro que hay influencias de las acampadas de España y también de las movilizaciones de otros países, como en Francia», declaró a los medios lusos.

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