Publicado: abril 11, 2026, 12:00 am
Hay dos tipos de personas en España, las que cocinan y dejan toda la parte de limpieza para el final y las que van limpiando y recogiendo todo lo que manchan al momento para evitar que se les acumule el trabajo.
Dos maneras muy diferentes de hacer las cosas y que a menudo pueden ser incompatibles entre sí, provocando fricciones en la convivencia. Cada cual tiene sus manías o su manera de ser, pero los expertos han llegado a la conclusión de que aquellos que van limpiando a medida que van manchando comparten ciertos rasgos comunes.
Los rasgos de quienes friegan a medida que ensucian
A pesar de que a cada persona le parece innegociable que su manera de hacer las cosas es la mejor y más práctica, lo cierto es que no existe una forma correcta, solo una que a cada cual le resulta más cómoda o lógica. Cada cual tiene una forma de ser, pero las personas que van fregando y recogiendo a medida que van cocinando suelen tener ciertos rasgos de personalidad comunes, tal y como explica la psicología.
Suelen ser personas que no esperan a sentirse motivadas para actuar, no esperan que el desorden se acumule para ponerse en marcha, limpian y recogen cuando aparece la suciedad. Entienden esta manera de proceder como una forma de sentirse más tranquilo, más a gusto en el espacio. El desorden que se genera al cocinar puede hacer que el entorno se llene de estímulos irrelevantes, lo que puede aumentar la carga mental. Un espacio desordenado puede dificultar la concentración.
Son personas que tienen facilidad para anticiparse, para pensar en su yo del futuro, limpiar mientras se cocina implica priorizar la comodidad posterior frente a la inmediata. Evitan posibles esfuerzos futuros gracias a establecer ‘límites suaves’, por ejemplo, una sartén que se lava ahora requerirá menos esfuerzo que si dejamos que la suciedad se quede más tiempo.
Para ellos, la limpieza pasa a ser parte de un ritual de baja presión, vinculando una tarea a otra ya establecida. Por ejemplo, friegan todos los utensilios mientras la comida está en el horno o limpian la encimera mientras esperan que el agua hierva.
Los expertos consideran que las personas que limpian a la vez que cocinan suelen sentirse molestas con el desorden, porque les impide concentrarse en la tarea que tienen entre manos y esto les ayuda a evitar cargas mentales, pero también tienen un mayor sentido de la responsabilidad, porque no posponen las tareas que tienen pendientes. Tienen facilidad para anticiparse, para planificar todo lo que tienen que hacer durante la tarea, y saben gestionar su tiempo.
Evitan acumular el trabajo realizando las pequeñas tareas conforme se presentan. “Limpiar mientras se cocina no es tanto una obsesión por el orden, sino una forma de estar más tranquilo”, explica la psicóloga Leticia Martín Enjuto en Cuerpomente. «No ven la limpieza como algo separado de la cocina, sino como parte del proceso». No se trata de una manía, sino de una costumbre que ayuda a que se sientan mejor.
Referencias
McMains, S., & Kastner, S. (2011). Interactions of Top-Down and Bottom-Up Mechanisms in Human Visual Cortex. Journal Of Neuroscience, 31(2), 587-597. https://doi.org/10.1523/jneurosci.3766-10.2011
