Publicado: septiembre 9, 2026, 4:30 am
Las artes marciales mixtas (MMA, por sus siglas en inglés) españolas están de enhorabuena. Y es que existen cambios legislativos que pueden parecer pequeños sobre el papel y que, sin embargo, tienen el potencial de transformar una industria entera. La reciente modificación de la normativa de espectáculos de la Comunidad Valenciana es uno de ellos. Desde el 3 de julio de 2026, los menores pueden acceder y permanecer en espectáculos deportivos reglados, incluso cuando se trate de disciplinas que «impliquen contacto físico entre los participantes», siempre que se cumplan determinadas condiciones de acceso y protección. Esta reforma abre así una puerta especialmente importante para los deportes de combate y, en particular, para las artes marciales mixtas, consideradas la disciplina de combate de mayor crecimiento a nivel mundial. Un cambio que ha llegado en un momento clave para las MMA españolas, pues la adhesión de nuevos aficionados jóvenes es continua y exponencial, apoyada en el estallido de popularidad del que fuera doble campeón de la UFC, Ilia Topuria, uno de los accionistas estratégicos de WOW –la mayor organización de nuestro país– que, junto a Cristiano Ronaldo, pretenden llevar este deporte a un nuevo escalón de prestigio. La realidad es que, si existe un evento que ha permitido entender la dimensión que ha alcanzado este deporte en España, es WOW 29, que tuvo lugar el pasado 11 de abril en Valencia. Allí, el Roig Arena se convirtió en el escenario de una noche que entró por la puerta grande en los libros de historia, pues alrededor de 14.000 personas acudieron a disfrutar de las MMA, siendo el evento con mayor asistencia celebrado en la industria nacional. En aquella velada, los menores no pudieron asistir, lo que supuso que numerosos padres tampoco lo hicieran sin sus hijos. Ahora imaginemos lo que significa que, además de los aficionados adultos, puedan formar parte de estas experiencias las nuevas generaciones. Si hay una conclusión que sacar en los dos últimos años en el panorama nacional es que las MMA han conseguido asomar la cabeza del nicho. Especialmente desde la irrupción internacional de Ilia Topuria, el crecimiento ha sido extraordinario. Pero la evolución de WOW, logrando crear una extensa comunidad de adeptos, demuestra que el fenómeno va mucho más allá de una única estrella. En el primer semestre de 2026, WOW prácticamente duplicó sus ventas de entradas respecto al mismo periodo del año anterior y alcanzó en apenas seis meses el mismo número de entradas vendidas durante todo 2025. Sus retransmisiones superaron además el millón de usuarios únicos, mientras que sus contenidos han alcanzado audiencias internacionales. Y hay un dato especialmente revelador: el público de WOW es joven. La promotora ha señalado que la edad media de sus espectadores está por debajo de los 30 años y que las mujeres representan hasta el 40% de la asistencia. Por eso la posibilidad de que los menores puedan acudir a estos eventos no es un detalle menor: es una oportunidad para construir afición. Para que un niño o un adolescente pueda ir con sus padres a un gran pabellón, escuchar la música, ver las luces, conocer a sus luchadores favoritos, descubrir las historias que hay detrás de cada combate y comprender que las MMA son, ante todo, un deporte. Es una experiencia que puede quedarse con ellos durante años y ser educativa e inspiradora. «Debemos sentirnos orgullos de las MMA porque inspiran, cuenta historias de superación, historias de vida, que creemos que son educativas para todo tipo de públicos y, por supuesto, también para menores de edad. Es un día histórico porque se legisla en favor de aquello que debe hacernos sentir orgullosos y mejores personas», señala Arturo Guillén, presidente de WOW, en conversación con ABC. El caso de WOW Valencia es especialmente significativo, pues tradicionalmente ha sido uno de los grandes epicentros de las MMA en España. En WOW 29, la región demostró que existe una demanda enorme. El Roig Arena, con una jaula plantada sobre la pista, trascendió el concepto tradicional de competición deportiva y se convirtió en un auténtico espectáculo de masas. La magnitud del evento resulta todavía más impresionante si tenemos en cuenta la evolución reciente de WOW. La promotora ha pasado de construir una comunidad alrededor de las MMA a organizar grandes espectáculos en recintos de primer nivel en Madrid, Bilbao, Barcelona, Valencia y otras ciudades. Ahora, la nueva legislación permite que ese fenómeno pueda convertirse también en una experiencia familiar. Eso puede ser importantísimo para futuras ediciones de WOW en la Comunidad Valenciana, algo que, según ha sabido ABC, podría ocurrir en el mes de noviembre. Y es que, lejos de lo que puedan pensar algunas mentes críticas, no se trata de «dejar entrar niños a peleas». Existe una diferencia fundamental entre una competición deportiva reglada y un espectáculo violento. Las MMA pueden ser un deporte de contacto intenso, pero precisamente por eso están sometidas a reglas, categorías, árbitros, protocolos médicos, controles y estructuras federativas y profesionales. La nueva legislación valenciana reconoce esa realidad. Aterrizando esta nueva normativa, la Ley 3/2026 establece expresamente que «se permitirá el acceso de menores a espectáculos y actividades recreativas de carácter deportivo reglado, incluidos aquellos que impliquen contacto físico entre los participantes». El cambio concreto, por tanto, está en el artículo 44 de la Ley 3/2026 , que añade un nuevo apartado 5 al artículo 34 de la Ley 14/2010. Eso no significa que desaparezcan las condiciones. Los menores de 16 años deberán acceder acompañados por sus padres, tutores o un adulto expresamente autorizado. Los jóvenes de 16 y 17 años necesitarán autorización escrita. Además, la organización debe establecer medidas específicas de control de acceso y permanencia y garantizar la seguridad y protección de los menores. Es decir, la norma no elimina la responsabilidad de los promotores; todo lo contrario, establece un marco para que los grandes eventos deportivos puedan ser también espacios familiares y seguros. El impacto potencial va mucho más allá de WOW. Es innegable, si uno se pasea por los gimnasios españoles, que una generación entera, que ha adoptado a Ilia Topuria como su ‘Rafa Nadal, Pau Gasol o Fernando Alonso’, ha crecido viendo y entrenando artes marciales mixtas. Y, con el paso de los años, algunos de esos aficionados pueden terminar convirtiéndose en entrenadores, promotores, periodistas, árbitros o, por supuesto, competidores. La industria de las MMA necesita precisamente eso: una base de aficionados que se renueve constantemente. Un niño que ve un evento de WOW junto a sus padres no solamente está viendo cinco minutos de un combate. Está viviendo una experiencia completa: el recinto, la producción, la entrada de los luchadores, la música, el público, los cinturones, las entrevistas y toda la narrativa que rodea al deporte. «Desde WOW estamos tremendamente orgullosos y satisfechos de poder ayudar con nuestro trabajo al beneficio de las artes marciales mixtas. Creemos que es un sector que debe crecer por el bien de todos, que se va a convertir de manera ineludible en un deporte de primer nivel y que es un deporte apto, sin ninguna duda, para todos los públicos», expone Arturo Guillén. En este nuevo paso, en el que las MMA siguen derribando muros, tanto mentales como legislativos, Valencia no parte de cero. La Comunidad de Madrid modificó su legislación en 2023 y eliminó la prohibición específica que impedía el acceso de menores a combates de boxeo. La nueva regulación permitió el acceso de menores a actividades y espectáculos deportivos conforme a su regulación específica. La experiencia madrileña es, por tanto, un precedente importante, demostrando que «no hay nada negativo en que los menores presencien los eventos de MMA». Sin duda, apuntan desde WOW, es una señal positiva para todo el sector. Porque cuando una administración entiende que el deporte de combate puede gestionarse con seguridad en lugar de tratarlo automáticamente como un espectáculo inapropiado para menores, se produce un cambio de percepción muy importante. El verdadero valor de esta reforma quizá no se pueda medir en el número de entradas vendidas durante los próximos meses, que también. Su impacto se verá dentro de cinco o diez años, pues se verán los gimnasios llenos de niños que empezaron a interesarse por las MMA después de asistir a una velada. Se comprobará en las familias que conviertan una noche de WOW en un plan habitual, en una generación que crezca entendiendo que detrás de cada combate hay preparación, disciplina, sacrificio, respeto por el rival y un equipo entero trabajando durante meses. Las MMA españolas están creciendo a una velocidad extraordinaria. WOW está demostrando que existe un público capaz de llenar grandes arenas y seguir el deporte tanto presencialmente como a través de las retransmisiones. «Va a ser un deporte de primer nivel y eso genera una gran oportunidad y única a nivel de negocio, de empresa, a nivel financiero. Ya están aquí las grandes marcas, las grandes empresas y vamos a poder hacer eventos de manera casi semanal», sentencia el presidente de WOW.
