Publicado: enero 7, 2026, 1:30 pm
Las fuerzas especiales de EEUU han incautado este miércoles dos buques petroleros vinculados a Venezuela y que Washington considera que son parte de las naves sancionadas por el bloqueo al crudo venezolano. La operación se produce en el marco de las maniobras estadounidenses en el mar Caribe y escasos dÃas después de la intervención militar que terminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.
El Mando Europeo del Ejército estadounidense ha confirmado, por un lado, la intercepción del buque petrolero MT Bella-1, de bandera rusa, en aguas del Atlántico Norte, lo que supone un punto de escalada de tensión entre ambas potencias. Horas más tarde, el Comando Sur del Ejército ha confirmado la intervención de un segundo petrolero, el MT Sophia, que navegaba falsamente bajo bandera de Camerún (según las autoridades estadounidenses) en aguas del mar Caribe.
Según las autoridades estadounidenses, ambos buques formarÃan parte de la llamada «flota fantasma» que, bajo falsa bandera o sin ella, transportan petróleo evadiendo sanciones internacionales y bloqueos —como es el caso de Venezuela pero también de Irán— y que EEUU persigue en aguas del Caribe con un despliegue militar desde hace meses.
El Bella-1, renombrado a mitad de la ‘escapada’
El Bella-1 navegaba huyendo de las fuerzas estadounidenses desde el pasado 21 de diciembre, cuando el buque se acercaba a las costas de Venezuela y fue localizado por la Marina estadounidense. El buque se dio entonces a la fuga, rompiendo el bloqueo y solicitó navegar bajo pabellón ruso, una petición que las autoridades rusas concedieron el pasado 24 de diciembre. Desde entonces se ha rebautizado como Marinera. El buque ha permanecido a la fuga durante tres semanas y, en los últimos dÃas, Moscú llegó a enviar varias embarcaciones, incluyendo un submarino este mismo miércoles, para escoltar al barco lejos del continente americano.
Sin embargo, cuando el petrolero se encontraba ya en aguas del Atlántico Norte, a noroeste de las Islas Británicas y al sureste de la costa de Islandia, y el contingente ruso se habÃa retirado, varias embarcaciones y aeronaves estadounidenses —según el The New York Times, procedentes de bases militares de Reino Unido, que ha confirmado que ha brindado «apoyo operativo» a la operación— llegaron para interceptar el petrolero y poner fin a la persecución. Al no haber fuerzas rusas en la zona, la captura se produjo sin confrontación entre ambas potencias y la tripulación tampoco ofreció resistencia.
Rusia denuncia la incautación y EEUU saca pecho: «El bloqueo continúa en todo el mundo»
El Comando Europeo del Ejército de EE UU asegura que la incautación del Bella-1/Marinera se ha producido en virtud de una orden emitida por un tribunal federal estadounidense, que instaba al barco de la Guardia Costera USCGC Munro a hacer seguimiento y captura del navÃo. Destaca además que la operación «respalda la proclamación del Presidente de los Estados Unidos» de incautar los buques sancionados «que amenazan la seguridad y la estabilidad del hemisferio occidental».
En la misma lÃnea, el secretario de la Guerra y jefe del Pentágono, Pete Hegseth, aseguró en un post de X que esta acción corrobora que «el bloqueo al petróleo venezolano sancionado continúa en plena vigencia y en cualquier parte del mundo».
La operación ha contado, además, con el apoyo del Reino Unido, según ha confirmado Londres en un comunicado en el que destaca que ha brindado «apoyo operativo planificado» a las fuerzas estadounidenses en zonas de aguas fronterizas entre «Reino Unido, Islandia y Groenlandia», según el Ministerio de Defensa británico. El departamento ha dado más detalles sobre la captura, asegurando que el barco «inicialmente enarbolaba una bandera rusa» que «trató de cambiar» mientras era perseguido, además de apagar sus transpondedores. Para Londres, el Bella-1 es un barco «vinculado al terrorismo y al crimen internacional, incluido Hezbolá, y es parte de la creciente red de actividades ocultas que alimenta y financia actividades nefastas en todo el mundo». Además, ha acusado a Rusia de amparar esta actividad «que amenaza nuestra seguridad nacional, daña nuestra economÃa y socava la seguridad global».
Rusia habla de «intercepción ilegal» de un buque «viejo y vacÃo»
El Ministerio de Transportes ruso ha condenado, pocas horas después, la «intercepción ilegal» del petrolero porque estaba navegando en aguas internacionales en el momento de su incautación, lo que contravendrÃa la Convención de Naciones Unidas de 1982 sobre navegación en mar abierto. «Hoy sobre las 15.00 hora de Moscú (12:00 GMT), en mar abierto y fuera de los lÃmites de las aguas territoriales de paÃs alguno, el buque fue interceptado por la Guardia Costera de EEUU y se perdió la comunicación con el navÃo», indicó el Ministerio en un comunicado, destacando que «ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra barcos debidamente registrados en las jurisdicciones de otros estados».
Ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra barcos debidamente registrados en las jurisdicciones de otros estados
El Kremlin acusa a Estados Unidos directamente de actos de «piraterÃa», y en las semanas anteriores ha asegurado que tanto Washington como la OTAN estaban prestando una atención «desmesurada» a un buque «viejo y vacÃo», aunque solicitó a las autoridades estadounidenses que cesasen la persecución.
Un segundo petrolero ha sido incautado en el Caribe
Además del Marinera, un segundo petrolero ha sido incautado por EEUU en aguas del mar Caribe: se trata del MT Sophia, también sancionado por Washington y que navegaba, según el New York Times, falsamente bajo bandera de Camerún. El petrolero fue incautado en la madrugada de este miércoles, según el Comando Sur del Ejército estadounidense. El buque interceptado, explican, fue escoltado a Estados Unidos mientras «operaba en aguas internacionales y realizaba actividades ilÃcitas».
