Publicado: enero 4, 2026, 10:30 pm
La operación en la que las fuerzas especiales de Estados Unidos detuvieron al dictador venezolano Nicolás Maduro se estuvo preparando durante meses con todo lujo de detalles, hasta el punto de que se construyó una réplica exacta de la residencia del mandatario para entrenar de cara al momento del arresto.
Un pequeño equipo, que incluía a un espía dentro del gobierno venezolano, lo había estado vigilando durante meses. Descubrieron dónde dormía, qué comía, qué vestía e incluso, según altos oficiales militares, los rituales que practicaba con sus mascotas.
Las tropas estadounidenses construyeron una réplica exacta a tamaño real de la casa de seguridad de Maduro en Caracas para explorar las mejores vías de entrada y salida.
El plan era un secreto muy bien guardado. El Congreso no fue informado ni consultado con antelación. Con los detalles precisos definidos, los jefes militares esperaron las mejores condiciones para lanzar la operación.
Hubo un amago de ataque cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, dio luz verde en Nochevieja. Pero sus jefes de Estado Mayor optaron por esperar cuatro días para que el tiempo mejorara y hubiera menos nubes.
La orden del presidente para comenzar la misión finalmente llegó a las 22:46 h (costa este de Estados Unidos) del viernes (04:46 del sábado hora peninsular española).
