Publicado: febrero 28, 2025, 1:05 am
Conseguir consagrarse en un deporte tan estricto como las artes marciales mixtas (MMA) es un logro al alcance de muy pocos. Se necesita una complicada mezcla de esfuerzo sobrehumano y talento para marcar la diferencia. Por ello, el mero de hecho de llegar a la mayor liga del planeta, la UFC, es algo que ya te consagra en la disciplina. Aun así, siguen habiendo unos cuantos ‘elegidos’ que brillan con más fuerza . Estos son los que, en algún momento de sus carreras, consiguen conquistar una división de la UFC, proclamándose como campeones indiscutidos . A pesar del enorme prestigio que supone, este es un deporte cruel , donde la sangre joven suele imponerse y muchos luchadores se olvidan. Por ello, todavía son menos los que trascienden o pueden optar a entrar en un top histórico. Hay tres formas de establecerse en la memoria de los fanáticos y escribir tu nombre en la historia de la disciplina : ser un campeón sumamente dominante, brindar actuaciones increíbles y peleas legendarias o entrar en la selecta lista de los dobles campeones . En cuanto aquellos que forjan su legado a base de grandes actuaciones, podemos encontrar los casos de Dustin Poirier , Tony Ferguson o Jim Miller. No cabe duda de que estos tres peleadores serán recordados por diversas generaciones de fanáticos a pesar de nunca haber llegado a ser campeones indiscutidos de su categoría. No obstante, esto no los mete dentro de los mejores de la historia. Aquellos que están más cerca de optar a ese título son los campeones que defendieron con mano de hierro su trono, acumulando defensas durante años y con cifras inigualables de victorias en peleas de campeonato. Aquí se sitúan los que, de manera unánime, acostumbran a entrar en las conversaciones sobre los mejores peleadores en la historia. Forman parte de esta lista Jon Jones , Georges St-Pierre, Demetrious Johnson o Amanda Nunes. Sin embargo, hay otros que también ostentan el privilegio de entrar en los libros de historia del deporte, los dobles campeones. Este rango es mucho más selecto, pues son únicamente nueve los que entran: Randy Couture, BJ Penn, Conor McGregor , Georges St-Pierre, Daniel Cormier , Amanda Nunes, Henry Cejudo, Jon Jones y Alex Pereira. Y solo McGregor, Cormier, Nunes y Cejudo pudieron serlo de manera simultánea. Antes, para cambiar de división debías de tener todo el ‘trabajo’ hecho. Jon Jones había realizado ocho defensas antes de subir. Volkanovski lo intentó cunado había ganado a todos en las 145 libras, lo mismo que Amanda Nunes o St-Pierre. No obstante, hubo alguien que cambió las normas, Conor McGregor. Este conquistó dos divisiones de manera simultánea , algo nunca visto. Pero no defendió ninguno de los cinturones y, aun así, por lo impresionante de su hito, su logro quedó en la retina de todo el mundo. Ahora, todos parecen querer imitar al irlandés, buscando asaltar la categoría superior cuanto antes. Los peleadores prefieren escribir su nombre en la disciplina con un doble cinturón , antes que hacer un número exorbitado de defensas. Esto se explica gracias a dos motivos: el aumento de nivel general y las dificultades de dar el peso . En cuanto al primer motivo, es algo que ocurre en todos los deportes. Conforme pasa el tiempo la habilidad de los peleadores aumenta exponencialmente. Tienen más experiencia, surgen nuevas formas de entrenar, los entrenadores elaboran mejores estrategias y los luchadores comienzan a formarse antes. En el pasado de la disciplina se enfrentaban estilos, boxeo contra karate, kickboxing contra jiu-jitsu… Ahora se enseña y se entrena MMA . Al aumentar el nivel de la base, los que llegan a la élite son mejores . Esto también implicaba una mayor diferencia entre los buenos atletas y los genios del deporte. Ahora está todo más ajustado. Supone muy complicado encontrar a un invicto en los puestos altos. Por ello mirar tratar de buscar a alguien que supere el número de victorias en peleas de campeonato de Jon Jones resulta impensable . También hay que añadir que ahora los campeones combaten de forma más espaciada. Referente al peso, el deporte ha ido evolucionando de tal manera que el ser grande se prima mucho más que antes . Si comparamos el tamaño de los luchadores del peso ligero de hace diez años con los de ahora, la diferencia es más que notable. Para ejemplo está Frankie Edgar. El estadounidense se coronó como campeón de las 155 libras en el año 2010. Sin embargo, conforme pasaban los años este iba recortando más peso, llegando a las 135 libras al final de su trayectoria. Por ende, al ser más grandes en general, apuran al máximo para entrar en los límites establecidos en cada categoría, con el objetivo de llegar al día del combate con un mayor tamaño. Esto hace que cuando un campeón de una división inferior, gana en la de arriba, suele quedarse en esta , ya que sigue siendo competitivo sin la necesidad de cortar tanto peso. Esto le ha ocurrido a todos los dobles campeones simultáneos. Al momento de alcanzar el oro no regresan a la anterior. La única excepción fue Amanda Nunes . Este es otro factor por el que a la UFC no suelen gustarle los dobles campeones, ya que dejan sin campeón a una división. Todo esto motiva a los luchadores a entrar en el Olimpo de los dos cinturones. Ilia Topuria no es el único que aspira a ello. Sean O’Malley también lo perseguía antes de perder, Islam Makhachev igual con el peso welter , algo que implica que Belal Muhammad también se plantee subir. Aun así, que ahora se busque con más ímpetu que hace años no quita que tal hazaña esté al alcance de unos pocos elegidos.