Publicado: julio 12, 2026, 8:00 am

El economista Asdrúbal Oliveros aseguró este domingo que la reducción de la brecha cambiaria en Venezuela representa una señal positiva para la economía, aunque advirtió que también obliga a las empresas a revisar su estrategia para adaptarse al nuevo escenario.
Por lapatilla.com
A través de una publicación en sus historias de Instagram, el consultor empresarial sostuvo que el mercado cambiario está atravesando una etapa distinta, por lo que muchas de las decisiones que antes resultaban adecuadas podrían dejar de serlo.
“La brecha cambiaria se está reduciendo. Es una señal positiva, pero también un momento para que las empresas ajusten su estrategia”, escribió Oliveros.
El economista recomendó a las compañías revisar aspectos clave de su operación, entre ellos la política de precios, los márgenes de ganancia, el manejo de inventarios, la gestión de caja y la estrategia comercial.
“Con un mercado cambiario diferente, vale la pena revisar la política de precios, los márgenes, el manejo de inventarios, la gestión de caja y la estrategia comercial”, señaló.
Oliveros también advirtió que “muchas decisiones que eran razonables con una brecha alta pueden dejar de serlo en este nuevo escenario”, por lo que considera que las empresas que reaccionen con rapidez podrán obtener una ventaja frente a sus competidores.
“Quienes reaccionen a tiempo tendrán una ventaja competitiva”, concluyó en su mensaje.

Las declaraciones del economista se producen en un contexto de ajustes en el mercado cambiario venezolano, donde la diferencia entre la tasa oficial y la cotización paralela ha mostrado una reducción en las últimas semanas.
Entretanto, el precio del dólar oficial fijado por el Banco Central de Venezuela (BCV) cerró el pasado 10 de julio en 721,35 bolívares, lo que representó un incremento de 11,66 bolívares respecto a la jornada anterior, cuando la tasa se ubicó en 709,69 bolívares, de acuerdo con las operaciones de las mesas de cambio de las instituciones financieras.
Por su parte, el euro fue fijado por el BCV en 823,94 bolívares, en un mercado donde la moneda venezolana continúa perdiendo valor frente a las principales divisas utilizadas como referencia para la fijación de precios en el país.
