Publicado: junio 30, 2026, 6:30 am
La ola de calor extremo que afecta a buena parte de Europa no da tregua, y alcanza niveles nunca antes registrados en sitios poco acostumbrados a las altas temperaturas. En los países del centro y del este del continente los ciudadanos afrontan como pueden esta situación extraordinaria, al verse enfrentados a efectos sorprendentes de la misma. Un ejemplo de ello es el tranvía de la ciudad germana de Leipzig, que se vio interrumpido tras derretirse las juntas de los raíles en algunas de las líneas de la localidad.
«Las temperaturas del aire excepcionalmente altas han provocado que, en puntos claves de la red, el mortero de juntas se haya derretido y se haya derramado o aglutinado en cambios de vía y los raíles«, señaló este lunes la empresa LVB, gestora del servicio de transportes de Leipzig.
Durante el fin de semana, la circulación se vio interrumpida y los operarios de la compañía tuvieron que trabajar en la limpieza de los vagones y en la retirada del mortero derretido. Conviene recordar que no son las vías metálicas del tranvía las que se derritieron, sino que fue el material sellante de las juntas. Se han reportado situaciones similares en ciudades como Núremberg, Essen o Bremen.
Alemania registró este domingo un nuevo récord histórico de altas temperaturas al medirse 41,7 grados en Coschen, pedanía de la localidad de Neissemünde, el este de Brandeburgo, el estado federal oriental que envuelve a Berlín. Según informó la televisión pública ARD, que citó al Servicio Meteorológico Alemán (DWD), los 41,7 grados registrados este domingo superan el anterior valor de 41,5 grados, medidos el sábado en Drewitz, pedanía del municipio de Möckern, también en el este del país.
El viernes se rompió por primera vez desde 2019 el récord histórico de calor en Alemania, cuando en Saarbrücken (oeste) se midieron 41,3 grados. Los valores de Saarbrücken, Drewitz y Coschen superaron el récord del 25 de julio de 2019, cuando se midieron en Tönisvorst y Duisburgo, en el oeste alemán, 41,2 grados.
