Publicado: mayo 21, 2026, 8:30 pm
La visita de Donald Trump a Pekín realizada la semana pasada, la primera en nueve años, aspiraba a afianzar la tregua entre las dos superpotencias. Un objetivo en apariencia satisfecho, al menos hasta que el presidente puso tierra de por medio y empezó a amagar con dinamitar las convenciones que rigen el conflicto latente entre China y Estados Unidos alrededor de Taiwán La más incendiaria de todas ellas es su disposición a departir con el presidente del territorio, William Lai Ching-te. Semejante conversación no tendría precedentes desde que en 1979, bajo el mandato de Jimmy Carter , EE.UU. abandonó todo contacto oficial con la República de China, con capital en Taipéi, para establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China,… Ver Más
