Publicado: agosto 28, 2025, 11:30 am
Buenas noticias para Ana Moya. Después de pasar cinco días ingresada por un grave episodio de gastritis, la influencer y diseñadora ha recibido el alta hospitalaria este miércoles, día 27 de agosto, coincidiendo con la celebración del cumpleaños de Mateo, su primer y único hijo en común con el futbolista Diego Conde.
A través de su perfil de Instagram, la gaditana ha dado la última hora sobre su estado de salud tras hacer saltar todas las alarmas durante los peores momentos de su estancia. «Ayer pensé que estaba mejorando, pero empeoré muchísimo vomitando», relataba Moya en su tercera noche en el hospital, mostrando su preocupación por los resultados que pudiesen extraerse, a la mañana siguiente, en una nueva gastroscopia.
«Me dijeron que si no se controla puede ser grave, ya que puede tratarse de una hemorragia interna, de la endometriosis que se haya extendido a otros órganos, de una úlcera…», agregaba entonces. La influencer, en el mismo comunicado, destacaba su miedo a no poder recuperarse antes del cumpleaños de su hijo, así como su deseo de convertirse en madre pronto. «Solo pienso en no tener más reglas para dejar de sufrir y poder ser mami de nuevo lo antes posible».
A pesar de sus temores, Moya comenzó a evolucionar favorablemente y, si bien aún se siente «débil y con dolores», los médicos aceptaron su petición de darle el alta el día del cumpleaños de su hijo, cuya celebración tendrá lugar este viernes. Una feliz noticia que la influencer compartió con entusiasmo y con la expectativa de mejorar «poco a poco», rodeada de su familia y amigos. «Me tocará estar tranquilita, pero tengo muchas manos que van a ayudar para que todo quede perfecto», expresó.
Ana Moya se sincera sobre su endometriosis
Aun así, la influencer tampoco ha querido pasar por alto el dolor «incapacitante», superior incluso al de las «contracciones del parto», que padece cada mes desde que fue diagnosticada, hace ya nueve meses, de endometriosis. Y es que, según ha explicado este miércoles en sus stories, esta grave enfermedad habría agravado su ya de por sí problema crónico de gastritis, el cual arrastra desde hace tres años.
«Mi gastritis es terrible y, con ella, me duele hasta el respirar y decir una sola palabra», explica Moya, asegurando que, en aras de evitar brotes, los médicos le interrumpieron su ciclo de menstruación. «Estos dos meses de verano me cortaron la regla para no destrozarle las vacaciones a mi hijo y estar siempre ingresada, y porque Diego estuvo un mes entero fuera de pretemporada», expresa la de Algeciras, y añade: «Vivir así de por vida es imposible. Ojalá se pueda solucionar con el tiempo».
En lo que respecta a su futura maternidad, la joven ha aclarado que el diagnóstico de su endometriosis irrumpió hace unos meses en medio del proceso, cuando pensaba que «todo estaba en orden». «Puedes tener todo maravilloso, pero teniendo endometriosis en el estadio más alto, es muy difícil quedarse de manera natural», explica.