Publicado: agosto 28, 2025, 5:30 pm
En España, Pedro Sánchez se las ve y se las desea para gobernar (realmente) desde La Moncloa; en PaÃses Bajos, el gobierno de coalición acaba de saltar por los aires; y en Bélgica, un Ejecutivo de hasta cinco partidos está también en el alambre. Parece que gobernar en esta Europa a los pies de los caballos trumpianos es cada año más difÃcil.
Bien lo sabe Emmanuel Macron. El presidente de la República francesa no deja de coleccionar primeros ministros. El actual, François Bayrou, lleva en el cargo desde diciembre de 2024 y podrÃa tener que despedirse el próximo 8 de septiembre. Ese dÃa, por propia voluntad, se someterá a una moción de confianza.
Por qué el voto de confianza
La razón está en su impopular plan de ahorro de 44.000 millones de euros en los presupuestos de 2026. Las medidas, anunciadas el pasado 15 de julio. De 74 años, Bayrou se la juega para impulsar su plan de ahorro presupuestario. «SÃ, es arriesgado, pero es aún más arriesgado no hacer nada», ha dicho.
¿Hay protestas contra el ajuste?
El primer ministro pretende de ese modo «neutralizar» las protestas contra la austeridad convocadas para el dÃa 10. Las movilizaciones surgieron en redes sociales y chats, y ahora cuentan con el apoyo de la izquierda y de varios sindicatos. Los convocantes quieren bloquear el paÃs. Dice Bayrou que «Francia no es de quienes quieren destruirla mediante el desorden».
En qué consiste el ajuste presupuestario
Con el voto de confianza, el jefe de Gobierno busca medir si cuenta con suficiente respaldo parlamentario para su ajuste presupuestario de 44.000 millones de euros. Al apretarse el cinturón, Bayrou intenta reducir un déficit que alcanzó el 5,8% del PIB el año pasado, casi el doble del lÃmite oficial de la Unión Europea, que es del 3%.
Las medidas incluyen la eliminación de dos dÃas festivos (el Lunes de Pascua y el 8 de mayo, fin de la Segunda Guerra Mundial), el fin de 3.000 puestos de trabajo de funcionarios públicos y la congelación del gasto social y los tramos impositivos en 2026 al nivel de 2025, sin ajustarlos a la inflación.
¿Otro primer ministro brevÃsimo?
Si Bayrou no tuviera el aval de la Asamblea Nacional, tendrÃa que dimitir. Si llega a hacerlo habrá estado sólo nueve meses al frente del Ejecutivo. Lo ha resumido él mismo: «Si se tiene mayorÃa, el Gobierno se confirma. Si no se tiene mayorÃa, el gobierno cae».
Su antecesor, Michel Barnier, fue destituido tras una moción de censura sobre el presupuesto a finales de 2024. HabÃan pasado apenas tres meses desde que asumiera el cargo tras unas elecciones anticipadas en julio de ese año.
Francia, sobreendeudada
El primer ministro se pregunta: «¿Existe o no una emergencia nacional para reequilibrar nuestras cuentas públicas y escapar, porque aún es posible, de la maldición del sobreendeudamiento? (…) Y esto eligiendo una vÃa para volver al control de la deuda en cuatro años, de aquà a 2029, gastando menos y produciendo más».
Quién quiere derrocar al Gobierno
De momento, desde las distintas bancadas de la oposición, tanto de izquierda como de extrema derecha, han declarado su intención de derrocar al Gobierno. La extrema derecha de Agrupación Nacional, los ecologistas y, más tarde, los socialistas —cuyo voto es decisivo para el futuro de Bayrou— han declarado que no ven forma de apoyarlo.
¿Un séptimo primer ministro?
De todos modos, aunque el Gobierno superase la moción de confianza nada estarÃa garantizado, cuenta France24. Sólo significarÃa un apoyo a la visión de Bayrou sobre los problemas fiscales de Francia, porque la votación sobre los presupuestos se celebrarán más adelante.
Si la Asamblea Nacional le dijera ‘no’ a Bayrou, el presidente Macron tendrÃa que buscar a su séptimo primer ministro. Otra posibilidad serÃa pedirle a Bayrou que permaneciera al frente de un gobierno interino. Y aún hay una tercera: convocar elecciones anticipadas.
La oposición quiere la cabeza de Macron
Pero a la oposición no le basta con la cabeza de Bayrou. En realidad lo que se ansÃa es la caÃda de Macron, quien para defenderse gasta primeros ministros como quien sacrifica peones en el tablero de ajedrez. El presidente francés disolvió el parlamento el año pasado.
El segundo mandato de Macron finaliza en 2027, cuando habrá elecciones presidenciales
Desde entonces se ha enfrentado a repetidas invitaciones a dimitir. Macron insiste en que permanecerá en el cargo hasta el final de su mandato y que pretende no tener que disolver el parlamento de nuevo. El segundo mandato del actual presidente de la República finaliza en 2027. Ese año habrá elecciones presidenciales.
Qué dicen las extremas derecha e izquierda
«El problema es el señor Macron. Debe irse», ha dicho Jean-Luc Mélenchon, de la Francia Insumisa (71 escaños). Segun el lÃder de izquierdas, el presidente deberÃa renunciar si Bayrou pierde la votación. «Macron es el caos», dijo Mélenchon a la emisora France Inter. Luego anunció que propondrÃa una moción de censura contra el jefe del Estado en el parlamento.
La ultraderecha no alberga dudas. El lÃder de Agrupación Nacional, Jordan Bardella, afirmó que Bayrou habÃa anunciado de facto «el fin de su gobierno» al convocar el voto de confianza. «Nunca votaremos a favor de un gobierno cuyas decisiones hacen sufrir al pueblo francés», escribió en X. Marine Le Pen dijo que la Agrupación Nacional (123 escaños) votará contra Bayrou. Lo mismo han anunciado los ecologistas (38 escaños).
Cuántos votos necesita Bayrou
El primer ministro necesita 287 votos para obtener la confianza de la Asamblea Nacional y continuar al frente del Gobierno, porque hay tres escaños vacantes. Los partidos que le apoyan suman 210 escaños, entre Juntos por la República, Los Republicanos y Los Demócratas. Bayrou necesita 77 apoyos más y sólo podrÃan venir del Partido Socialista (66 escaños) y del grupo Libertades, Independientes, Ultramar y Territorios (23).
Qué dicen los socialistas
Los votos de los diputados socialistas serán decisivos. Si se unen al resto de la izquierda y a la extrema derecha para votar en contra, probablemente habrá suficientes votos para destituir a Bayrou. El lÃder socialista Olivier Faure declaró a la televisión TF1 que los socialistas franceses no votarán a favor de la moción de confianza.
Los analistas hablan de ‘harakiri’
Parece que Bayrou prefiere tirarse por la ventana antes de que le empujen. Mathieu Gallard, director de investigación del instituto Ipsos en Francia, sugiere que el primer ministro ha optado por caer por su propia espada al solicitar un voto de confianza en un parlamento profundamente dividido. «Esto es como hacerse el harakiri», comenta, según recoge France24.
Según Mujtaba Rahman, director de Europa en la firma de análisis de riesgos Eurasia Group, lo probable que Bayrou sea destituido. «Buscaba impactar al público francés y al sistema polÃtico para que enfrentaran la gravedad de la crisis de deuda del paÃs, pero puede que no haya cambiado nada más que la fecha de su propia ejecución«, le ha dicho a AFP.