Publicado: diciembre 27, 2025, 3:30 am
Si bien Mar Saura fue uno de los rostros más reconocidos tanto de la televisión como de la pasarela durante la década de los 90 y los 2000, en la actualidad, su vida está más alejada de los focos. Una decisión que, sin duda, ha contribuido a la sólida relación de la modelo con el presidente de la Real Federación Española de Hípica, Javier Revuelta. A día de hoy son una de las parejas más estables del panorama nacional.
Esta primavera han cumplido dos décadas de matrimonio y mucho han cambiado las cosas desde los inicios de su historia de amor. Por lo pronto, en aquel momento, Mar trabajaba para grandes firma de la industria de la moda, así como presentadora y actriz. Sin embargo, en los 2000 su vida dio un giro de 180 grados y se trasladó a México.
Un año después, empezó a salir con Javier Revuelta y, en su momento, fue una relación que sorprendió por la diferencia de edad de 18 años. Pero con un amor que fue creciendo en los cuatro años siguientes, se casaron en abril del año 2005 en Madrid. La suya fue, como su relación, una ceremonia marcada por la privacidad, con tan solo 30 invitados, su círculo más cercano.
La familia comenzó a crecer cuando, unos meses del «Sí, quiero» nació su primera hija, Claudia. Y en 2013 volvieron a ampliar la familia con la llegada de Javier, aunque los dos hijos de la modelo y el jinete tampoco han estado expuestos en las redes sociales de su madre. Y es que tanto de su vida familiar como de su vida en pareja, Mar y Javier siempre han optado por la discreción.
De hecho en redes sociales tampoco es habitual ver apariciones de su marido. Sin embargo no quita que sea su mayor apoyo en eventos, ocasiones donde prefiere no hacer apenas declaraciones a la prensa sobre su vida privada. Mar Saura prefiere centrarse en cómo conciliar su carrera con la maternidad, puesto que se encuentra entre Madrid y Ciudad de México, donde ha creado su línea de cosméticos.
La ‘fórmula’ del amor imperecedero
En las pocas ocasiones que la modelo ha compartido qué habría sido de gran ayuda de cara a fortalecer la relación, en el año 2022 reveló a Europa Press su pilar fundamental: «No hay secreto, es querer estar con esa persona«. Aunque este mes de diciembre, en unos premios de la revista Esquire, sí que entró más profundamente en la cuestión destacando algunas cualidades imprescindibles: «Confianza, saber escuchar y paciencia«.
Pero también «ponerte en el lugar del otro, tener los mismos objetivos, deseos y sueños», afirmó. Y es que si algo ejemplifican Mar Saura y Javier Revuelta es que el amor es un proyecto compartido en el que, además de poder volcarse en sus respectivas áreas profesionales, los proyectos personales deben estar alineados.
Es interesante como la suya es una relación que se basa en la complicidad del día a día y no en grandes gestos. Cuando 20 años después de su matrimonio, siguen tan unidos, no cabe duda de que retirarse del primer plano para mantener su privacidad ha contribuido a no sufrir las peores consecuencias del peso del escrutinio mediático.
Cuando se tiene tanta exposición pública -sobre todo en parejas donde ambas personas son reconocidas-, cualquier gesto de uno de los miembros de la relación se convierte en noticia y tema de un sinfín de vídeos en redes sociales, que es lo que les ha pasado a Álvaro Morata y Alice Campello. En cambio, trazar esta línea en torno a su privacidad no es esconder el amor, sino cuidarlo.
