La factura de la guerra: pagaremos un 25% más por los combustibles a pesar del acuerdo de paz - Venezuela
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La factura de la guerra: pagaremos un 25% más por los combustibles a pesar del acuerdo de paz

Publicado: junio 16, 2026, 8:02 pm

El precio que pagan los conductores por la gasolina y el diésel va a anclarse en niveles superiores a los que se encontraban antes de que comenzase hace tres meses el conflicto de Irán. Se quedarán al menos un escalón por encima del que pisaban en aquel momento a pesar del inminente acuerdo de paz que van a firmar este viernes Washington y Teherán . Es la gran consecuencia económica de la intervención bélica, la factura de la guerra, para las economías domésticas: parte del terreno que han ascendido ya no tiene vuelta atrás, por muy bien que evolucione la geopolítica a partir de ahora. Este paso adelante que han dado los dos tipos de combustible más vendidos en España es el que suelen trazar estos productos con cada ‘shock’ energético de los últimos años. Y, esta vez, no va a ser diferente. Dos pasos adelante y solo uno atrás, con el resultado final de un incremento de los costes a la hora de repostar con respecto al que había antes de la intervención bélica, el 28 de febrero de 2026. A la espera de la rúbrica oficial del acuerdo de paz y de comprobar cómo evoluciona el mercado energético, lo cierto es que el litro de gasolina cuesta esta semana 1,50 euros por litro, frente a los 1,44 euros que marcaban los surtidores hace más de tres meses. En el caso del diésel , su precio se encuentra en el entorno de los 1,59 euros, frente a los 1,43 euros previos al inicio del conflicto bélico. En los últimos días, ambos productos han ido descendiendo poco a poco a medida que lo hacía el barril de Brent, a cuenta de la calma aportada al mercado las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. Pero lo que pagan hoy los consumidores españoles por los combustibles sigue estando hasta un 10% por encima de lo que les costaba llenar sus depósitos hace un trimestre. Y lo peor puede estar aún por llegar, dependiendo de la decisión que tome el Gobierno sobre el nuevo plan anticrisis. Las actuales referencias del diésel y la gasolina se encuentran dopadas desde el punto de vista tributario. En estos momentos, el diésel cuesta 1,59 euros el litro y la gasolina 1,50 euros, porque el IVA (Impuesto de Valor Añadido) que se les aplica es del 10% y no del 21%. Así ocurre desde la puesta en marcha del decreto anticrisis del 22 de marzo. Sin embargo, esa medida excepcional vence el próximo día 30 de junio. Y si el Ejecutivo decide suspenderla, el impuesto que grava el consumo del combustible regresará a su estado original, el del 21%, con lo que el precio final de ambos productos subirá drásticamente el 1 de julio en hasta 30 céntimos por litro. Para tomar como referencia un ejemplo, el litro de gasolina pasaría a venderse a 1,78 euros. Y el del diésel no supondría un desembolso de 1,59 euros, sino más de 1,80 euros con el nuevo gravamen ya actualizado. Es decir, después de casi cuatro meses de conflicto, los españoles pagarán, al menos, un 25% más por los combustibles: ese sería el gran impacto en los bolsillos de la intervención militar en Irán. La experiencia de las últimas crisis energéticas demuestra cómo cada vez que acaba un ‘shock’ de este tipo deja la misma consecuencia: los combustibles nunca regresan a su estado original y siempre arrastran un incremento de precios que se mantiene de forma estructural a partir de ese momento. En el caso del conflicto iraní, las estadísticas apuntan a esta realidad, más aún si el IVA vuelve al 21%, como puede ocurrir en apenas dos semanas. Por ahora, los mercados internacionales apuntan a un descenso en la cotización del petróleo, que le ha llevado a situarse por debajo de los 80 dólares, frente a los más de 120 dólares en los que se movía a mediados de abril. Y los combustibles siguen la estela de esta materia prima y, sobre todo, de la cotización del mercado mundial de estos productos. Pero desde el propio sector petrolero apuntan que «se tardará tiempo» en recomponer la situación que se vivía antes de la intervención norteamericana en Irán, a finales de febrero. Estas fuentes recuerdan que pueden llegar a pasar semanas o meses para recuperar todas las infraestructuras dañadas en la guerra; que el puzle del Estrecho de Ormuz no es fácil de gestionar; y que la tensión seguirá vigente en toda la zona, con un acuerdo de paz muy frágil, a pesar de que han avanzado las negociaciones.

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