Publicado: abril 30, 2026, 10:30 pm
El enfrentamiento judicial entre Blake Lively y Justin Baldoni sigue escalando a medida que se acerca la fecha del juicio. Lejos de suavizarse, las posiciones de ambas partes parecen cada vez más enfrentadas.
En una reciente vista previa celebrada este martes, los abogados de la productora de Baldoni, trataron de acabar con la versión de la actriz. Según su defensa, Lively no habría sido víctima de nada parecido a una campaña de desprestigio, sino que su situación actual respondería a decisiones personales y profesionales que habrían provocado su propia «caída».
El equipo legal del director de It Ends With Us fue más allá, señalando directamente algunos de los proyectos de la actriz como ejemplos de su irregular trayectoria.
Entre ellos, mencionaron su marca de bebidas Betty Buzz, rechazando que sus resultados puedan atribuirse a una supuesta estrategia en su contra. Incluso llegaron a calificar a Lively como una «bully» (abusona).
Uno de los puntos más polémicos del caso son las cifras económicas que se reclaman. Lively sostiene que habría dejado de ingresar 132 millones de dólares en los próximos cinco años debido al daño a su imagen.
Sin embargo, la defensa de Baldoni rechaza esta estimación, argumentando que no es realista y que la carrera de la actriz ha sido «irregular» ya que no mantenía una actividad constante.
Durante la audiencia, el abogado Amir Kaltgrad reforzó esta idea, asegurando que Lively presenta un «historial laboral disperso» y señalando que existen indicios de que «no quería trabajar a tiempo completo». Según sus cálculos, la actriz habría ganado alrededor de 21 millones de dólares por distintos proyectos cinematográficos en los ocho años anteriores al conflicto.
Por su parte, la actriz mantiene una versión muy distinta. Su equipo sostiene que habría sido objeto de una campaña negativa que le habría supuesto pérdidas de hasta 300 millones de dólares en oportunidades e ingresos potenciales.
Estas pérdidas incluirían tanto grandes producciones como proyectos independientes y una miniserie televisiva que, según afirman, nunca llegaron a concretarse entre agosto de 2024 y agosto de 2029.
Este cruce de acusaciones forma parte del proceso iniciado tras la demanda presentada en diciembre de 2024, en la que la actriz acusaba a Baldoni y a su productora de acoso sexual y represalias. Desde entonces, ambas partes han ido aportando pruebas de cara al juicio, cuya fecha está fijada para el 18 de mayo.
Con estas acusaciones y relatos completamente contradictorios, el proceso judicial se presenta como un punto decisivo para arrojar luz sobre lo que verdaderamente ocurrió en este caso, donde confluyen intereses ligados a la reputación, grandes sumas de dinero y una fuerte disputa mediática dentro de la industria de Hollywood.
