Publicado: mayo 6, 2026, 2:30 am
En los 80 y los 90 lucir la marca de las gafas de esquiar sobre el rostro era símbolo de estatus. En aquellos años no había información sobre los daños que provocaban los rayos del sol en la piel, las cremas solo protegían contra los rayos UVB con filtros muy bajos (SPF 10 o 15, eran habituales) y el deseo de la mayoría de la población era lucir bronceado. En 2026 sabemos que el sol envejece más que la genética, además de causar cáncer de piel, pero a través de TikTok, y especialmente entre la generación Z, se ha extendido la idea de que lucir la marca del bikini o el bañador está de moda. La hija de Beyoncé, Blue Ivy Carter, de 14 años, decidió que la gala Met era un buen momento para presumir de esa tendencia. No era la primera vez que la cantante acudía acompañada de su primogénita a una alfombra roja , a pesar de ser menor de edad. Pero sí ha sido su debut en el evento que se celebra el primer mes de mayo en Nueva York desde 1948. Para esta ocasión tan especial, Blue Ivy se decantó por el color del año, el blanco, con un diseño de Pierpaolo Piccioli para Balenciaga , que combinó con una bomber a juego, colocada de forma estratégica para dejar sus hombros al descubierto. El escote del diseño, ‘palabra de honor’, dejaba ver las marcas del bikini , la tendencia que arrasa en TikTok entre los más jóvenes. Solo hay que hacer una búsqueda de los términos tan lines, bikini lines, burn lines … para comprobar que la generación Z cree que es un accesorio deseable porque simboliza los días de sol y playa. Que la joven haya posado en una alfombra roja con tal relevancia exhibiendo la marca del sujetador del bikini es alarmante, porque más allá de ser una moda viral, supone un riesgo real para la salud de la piel. La doctora Trinidad Montero , dermatóloga del GEDET (Grupo de Dermatología Estética y Terapéutica) de la AEDV y del Hospital Virgen de las Nieves de Granada explica que «perseguir esa marca significa buscar bronceado de forma intencionada, y eso implica sumar exposición solar. El problema no es solo la posible quemadura de ese día, sino la cantidad total de radiación que se va acumulando con el tiempo. Y esa acumulación se relaciona con manchas, arrugas, pérdida de elasticidad y también con cáncer de piel ». Broncearse no debería ser una tendencia, porque los expertos sostienen que desde el momento en el que la piel cambia de tono, aunque no haya sufrido una quemadura, ya ha habido un daño celular. Este no será visible en ese momento, pero sí en el futuro. Además de provocar manchas, el sol degrada el colágeno , la proteína más importante para mantener la piel elástica, turgente y joven. La recomendación de los expertos es no tomar el sol con el objetivo de broncearse, evitar las horas centrales del día, utilizar protección física (camisetas y otras prendas) y aplicar fotoprotección todos los días del año , especialmente en el rostro, la piel más expuesta.
