Publicado: mayo 14, 2026, 6:00 am
Casi una década después, se abre nuevamente la puerta de los grandes proyectos de generación de la iniciativa privada apalancados en la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Con nuevas reglas y un nuevo enfoque político se ha reactivado el apetito de las inversiones. El concurso en marcha para definir proyectos de generación mixtos de la mano de la CFE lo demuestra, con propuestas que más que duplicaron las metas originales del gobierno mexicano.
“Como CFE somos un gran socio para la inversión mixta”, dice a El Economista Emilia Calleja Alor, directora general de la empresa pública del Estado. A principios de febrero, la CFE presentó de la mano de la Secretaría de Energía (Sener) su Convocatoria para Esquemas de desarrollo Mixto, con la expectativa de conseguir socios para la construcción de 7,500 megawatts (MW) de capacidad de generación renovable.
Estamos a pocos días de que la CFE de a conocer la lista de ganadores de los proyectos. La novedad es que se recibieron ofertas para la construcción de más del doble de la capacidad proyectada. “Hemos recibido más de 17,000 MW de oferta. Ahí falta todavía hacer las depuraciones, falta ver todavía que cumplan los requisitos, pero estamos muy optimistas de que vamos a lograr más de 10,000 MW, que es la última cifra de la que ha hablado la secretaria de Energía, Luz Elena González”, comentó.
Se trata de casi una tercera parte de los 32,000 MW que el gobierno mexicano proyecta se construirán en el Sistema Eléctrico Nacional en todo el sexenio, considerando todas las tecnologías. La directora de la CFE es cautelosa al hablar del monto de inversión producto de los proyectos mixtos, pero en el mercado con frecuencia se habla de rangos que van de los 700,000 dólares al millón de dólares por megawatt de capacidad. He ahí la magnitud.
Hay cuando menos dos hitos en estos proyectos. El primero es que se trata del primer gran concurso para construir capacidad de generación renovable en casi 10 años, considerando que fue en el 2017 cuando, bajo otras reglas, se llevó a cabo la última subasta eléctrica de largo plazo de la CFE, mediante la cual se adjudicaron 15 centrales de energía limpia, con una capacidad conjunta de casi 2,600 MW y 2,400 millones de dólares en inversiones.
El segundo es que se llevarán a cabo bajo un nuevo modelo en el que la CFE será socia al 54% de cada uno de los proyectos seleccionados, que ahora están sujetos a la planeación vinculante del Estado mexicano para cuidar que se localicen donde haya viabilidad económica y técnica, pero también social, con las comunidades.
“La estructura de proyectos mixtos marca que la CFE tiene una participación mayoritaria que se basa los permisos de generación, todo el trámite, la garantía del acuerdo de venta de energía de largo plazo (PPA, por su sigla en inglés) y el 46% del proyecto es del privado”, explica Emilia Calleja.
La CFE pone todo lo que apalanca el proyecto, pero los privados son quienes ejercen la inversión, misma que retornan con la venta de energía a la CFE. “Una vez que se recupere la inversión, es una opción para la CFE quedarse con los activos de generación” refiere la funcionaria, ingeniera eléctrica de formación y la primera mujer en dirigir la CFE en sus casi 90 años de historia.
“Creo que lo más atractivo que resulta para todos estos interesados en invertir en el sector eléctrico es lo que sería el convenio con CFE para la venta de energía. Ya quedaron 83 participantes finalmente, pero se recibieron más de 100 solicitudes. Estamos hablando de un apetito por ser socio de CEF bastante fuerte”.
Escuchar a Emilia Calleja permite confirmar un notable cambio de actitud del actual gobierno frente a su predecesor. Tanto en la apertura al capital privado como en el ánimo de impulsar la transición energética.
“Todo este apetito se debe a que creo que desde la Sener y la CFE hemos estado cambiando esa impresión que se tenía de que el sector privado en el sector energético no debería de participar. Nosotros estamos abiertos a que en la parte de generación podamos acompañarnos, sobre todo en el ámbito de energías limpias, que eso es lo que se está impulsando”, comenta.
Recordó que la CFE mantendrá el liderazgo en energía firme (plantas de ciclo combinado) con cinco centrales nuevas (Tula II, Altamira, Mazatlán, Salamanca II y Guadalajara), más una de combustión interna (Los Cabos), que aportarán casi 3,700 MW de capacidad.
Apagones, enfoque preventivo
Sobre la confiabilidad del suministro, la ingeniera Calleja refirió que la CFE está reforzando acciones para reducir los apagones bajo un enfoque más preventivo, pero sin descuidar las reacciones rápidas, sobre todo para enfrentar los factores que son ajenos al control de la empresa.
“El compromiso que tenemos eh es ir disminuyendo los tiempos de interrupción de varias maneras. Uno, eficientando todos nuestros procesos para las reconexiones. Dos, el ser preventivos y significa anticiparnos a una falla y no esperarnos a que un equipo sea el causante de esa interrupción”
Comentó que la CFE redujo 7% de las interrupciones, del 2024 al 2025. “Y ahorita llevamos una disminución de 9% disminución en las interrupciones.
En cuanto al desafío de los centros de datos, Emilia Calleja refirió que la empresa trabaja en estrecha coordinación con la Sener y la Secretaría de Economía para planear los proyectos en función de la demanda.
“Lo que estamos haciendo es decirles, si ellos me entregan como data centers su tren de carga mensual, anual o como ellos tengan programado el crecimiento de la demanda, con eso yo lo voy metiendo en mi sistema y voy haciendo la planeación para ir cubriendo esas necesidades”, remató.
CFE celebra su cliente número 50 millones
En medio del plan para emprender nuevamente asociaciones de gran escala con privados en materia de generación, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) consiguió un hito en materia de cobertura social: el pasado mes de abril registró su cliente número 50 millones.
“Toda la electrificación que hemos hecho es lo que nos permite tener los 50 millones de usuarios activos, que es una cifra que para CFE representa un gran orgullo porque se está haciendo también de justicia energética, no nada más electrificación. Se está llevando justicia, se está llevando bienestar a la población y general a todo el pueblo de México”, compartió Emilia Calleja Alor, directora general de la CFE.
El registro no podía ser más simbólico. El cliente que marcó el hito habita en el estado de Oaxaca, en la comunidad de La Raya. Se trata de una población que refleja los contrastes de la cobertura y los retos que aún presenta, a pesar del notable avance de la electrificación en el país.
“Y realmente también ahí lo curioso es de que está nada más a dos kilómetros de la cabecera municipal, ni siquiera está tan lejano, pero no tenía energía eléctrica”.
Se trata de una vivienda de cuatro años de antigüedad, de lámina. Para tener un poco de electricidad, sus ocupantes tenían un pequeño motor a gasolina que les representaba una inversión de 150 pesos diarios en el combustible. Todo para tener por las noches uno o dos focos, echar a andar una licuadora y ver un poco de televisión. Dos horas, no más.
“Si ellos querían gozar de todos esos privilegios, como que es tener un foco, ver dos horas de tele o poder utilizar un electrodoméstico, invertían 4,500 pesos al mes, dinero que evidentemente ellos muchas veces no tenían. Entonces, a veces no tenían energía eléctrica”.
“Entonces, así de feliz fue su conexión y el hecho de ser el usuario 50 millones nos permitió sensibilizar mucho más al personal de CFE cuando llegó y conectó. La verdad es que fue muy, muy emotivo el evento”, contó.
Actualmente el país cuenta con 99.64% de cobertura de electrificación México. En total, el plan de la CFE es llegar al 2030 a un 99.99 por ciento.
