Publicado: junio 24, 2026, 7:00 am
Un análisis de 30 cervezas con limón revela que su contenido real de limón es «poco menos que testimonial, cuando no inexistente», mientras que su aporte calórico es igual o superior al de una cerveza clásica o un refresco. Así lo ha advertido este miércoles la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que en un comunicado ha señalado que el consumo de cervezas con limón se dispara en verano por su perfil bajo en alcohol y refrescante.
Sin embargo, tras analizar 23 cervezas tipo Radler y 7 tipo Shandy, la OCU ha revelado las primeras apenas incorporan entre un 0,7 y un 5,5 % de zumo de limón, mientras que las segundas directamente no lo llevan, pues su sabor a cítrico proviene de aromas añadidos. Además, la cantidad de cerveza se limita entre un 36 y un 90 % de las Radler y entre un 15 y un 25 % de las Shandy, debido a que el lúpulo de algunas de estas cervezas no procede de la flor sino de los extractos, una solución más económica.
El amargor propio del lúpulo queda a menudo en un segundo plano, superado por el ligero dulzor que aportan los azúcares y jarabes de glucosa que se añaden, según la organización.
Los azúcares sencillos incrementan el aporte calórico hasta las 134 kilocalorías de media en una lata de Radler y hasta las 149 de una de Shandy. Aparte de los aromas a cítricos que incorporan todos los productos, la OCU ha apuntado la posibilidad de encontrar hasta siete aditivos distintos en una misma lata.
