Publicado: septiembre 13, 2026, 8:02 pm

El diputado chavista Jorge Arreaza reaccionó al caso de Óscar Morales con una defensa que, en lugar de explicar las circunstancias de la detención, optó por relativizarlas y echar mano de una comparación con Estados Unidos.
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“Parece que para ellos el señor salió demasiado rápido. Se les aguó la fiesta de manipulación sentimental y política que estaban armando. Como si en cualquier país del mundo no se produjera alguna detención en el marco de protestas. Ni hablar de lo que ocurre en la Florida…”, escribió Arreaza en X.

El comentario apareció después de que Morales fuera liberado el sábado 12 de septiembre, tras permanecer varias horas detenido luego de participar en una movilización de familiares de presos políticos hacia Miraflores. Su detención generó alarma porque durante varias horas su familia y organizaciones que acompañan a los presos políticos desconocieron su paradero.
Pero el asunto que Arreaza despacha como una supuesta “fiesta de manipulación” dejó, según el propio Morales, una cadena de episodios bastante más incómodos: el activista afirmó que fue trasladado por distintas sedes policiales, esposado y encapuchado, y que los funcionarios le dijeron que actuaban por una “orden superior”.
Morales también relató que le abrieron un expediente por supuesto “porte ilícito de arma”, pese a que aseguró que durante la movilización había elaborado y repartido mensajes artesanales en favor de los presos políticos. “Yo no sabía que marchar era un delito. Y que era un arma. Y que un panfleto era un arma”, contó después de recuperar la libertad.
El activista aseguró además que un funcionario terminó reconociendo que el procedimiento era una injusticia y le comunicó que sería liberado. Según su testimonio, el expediente quedó sin efecto y le devolvieron sus pertenencias antes de dejarlo en libertad.
Arreaza, presidente de la comisión parlamentaria encargada del seguimiento de la Ley de Amnistía, no explicó por qué una detención que, según Morales, incluyó encapuchamiento, traslados y un expediente que posteriormente habría quedado sin efecto debería considerarse simplemente una detención más ocurrida durante una protesta.
