Publicado: julio 28, 2026, 7:00 am
Con la llegada del verano a España, aceptamos que llega también el calor, lo que para muchas personas es sinónimo de un mayor cansancio. Esto parece algo inevitable y en cierta manera lo es, aunque no tengamos demasiado claros los motivos.
Parece que en esta época del año todo nos cuesta un poco más, hacer determinadas tareas se nos hace un mundo y nos apetece mucho más tumbarnos en el sofá para descansar un poco los ojos y dormir una reconfortante siesta. Esto tiene una explicación, de la que habla el enfermero Jorge Ángel en sus redes sociales.
¿Por qué con el calor nos sentimos más cansados?
La llegada del verano se asocia a muchas cosas, algunas de ellas están relacionadas con los momentos de ocio, los paseos por la naturaleza o las tardes de descanso sentados en una terraza. Sin embargo, también es frecuente que sea una época en la que nos sentimos más cansados, lo que hace que todo nos cueste un poco más de esfuerzo. Esa fatiga, que suele provocar que tengamos ganas de dormir un poco más, tiene varios motivos, que el divulgador y enfermero Jorge Ángel enumera en sus redes sociales.
«Esto es debido a varios factores», comienza explicando, antes de entrar en detalles. «El primero es que tu cuerpo está constantemente haciendo un esfuerzo para mantener la temperatura corporal, para enfriarse. Además, el calor es un vasodilatador, por lo tanto, la tensión arterial cae para abajo». Esto es especialmente reseñable en el caso de las personas hipotensas, porque en su caso pueden pasar mareados todo el día.
Con el calor, explica el experto, «Se produce una deshidratación y pérdida de electrolitos, por eso es fundamental mantenerse hidratado». El último de los motivos que señala es uno del que muchas personas son más que conscientes, porque «el calor afecta a la calidad del sueño». Pequeños detalles que contribuyen a que en verano estemos especialmente cansados y fatigados y necesitemos más que nunca una siesta, tal y como él mismo reconoce.
Trucos para dormir cuando hace calor
Dormir bien y descansar correctamente cuando las temperaturas son muy elevadas no es tarea sencilla, por eso lo mejor es seguir las recomendaciones de los expertos. Algunas de ellas son habituales, como bajar las persianas durante el día e intentar ventilar la habitación antes de dormir. También recomiendan cenar ligero, optar por tejidos transpirables en la ropa de cama y la ropa de dormir o tomar una ducha de agua templada (que no fría) antes de ir a dormir.
Se suele recomendar refrescar puntos clave en el cuerpo, como las muñecas, el cuello, los codos, la ingle, los tobillos o detrás de las rodillas, colocarse un paño húmedo en la frente o el cuello o incluso meter la funda de almohada en la nevera para que esté fresca al irnos a dormir. También es una buena idea evitar el ejercicio antes de acostarse, porque dificulta conciliar el sueño, igual que tomar bebidas con cafeína. Si con el calor nos cuesta dormir, mejor evitar todo aquello que puede hacerlo todavía más complicado.
Referencias
Kenny GP, Wilson TE, Flouris AD, Fujii N. Heat exhaustion. Handb Clin Neurol. 2018;157:505-529. doi: 10.1016/B978-0-444-64074-1.00031-8. PMID: 30459023. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30459023/
