Publicado: diciembre 30, 2025, 11:30 pm
Si por algo se conoce a Jessica Bueno es el cariño que siempre ha demostrado por sus hijos. La modelo siempre se ha volcado con la educación de sus pequeños y su bienestar. Junto a Kiko Rivera tuvo a su primer hijo, Fran, poco antes de separarse y comenzar su relación con Jota Peleteiro, con quien tuvo dos hijos más. Sin embargo, a pesar de todo su esfuerzo, no siempre contó con todo el apoyo que le hubiera gustado.
Como así explicó Bueno, tras su separación, Fran y su padre no tenían relación. «Kiko no estaba bien y yo no podía exigirle nada», recordó. Algo que, con el paso de los años cambió por completo y ahora ambos sí que están muy unidos. Pero, en el caso del futbolista no ocurrió. «De Jota Peleteiro tampoco puedo decir que sea un mal padre, pero que llame a sus hijos todos los días no lo convierte en buen padre», aseguró en su paso por De Viernes.
Y es que, especialmente en el caso de Fran, el mayor de la familia no tiene relación con el padre de sus hermanos. «Mi hijo ya es mayor y se empieza a dar cuenta de las cosas. Fran no quería irse con sus hermanos cuando le tocaba estar con Jota», lamentó señalando la mala relación que ella misma tiene con el que fuera deportista.
«Me decía que quería que quedarse conmigo, pero es que eso mismo también le pasaba con Kiko, y yo siempre he sido la que ha tenido que luchar para que esa relación no se perdiera. Y Jota aprovecho esa situación para amenazar con que si Fran no iba a verlo, dejaba de pagar su colegio», siguió relatando.
Una afirmación especialmente dura teniendo en cuenta que ella misma también trabajaba. Durante sus años como pareja la modelo se centró a completo en el cuidado de su familia, pero, tras la ruptura, volvió de nuevo a las pasarleas. Sin embargo, como recalcó, en sus años como marido y mujer él tampoco fue un «padre presente»: «La que estaba con los niños siempre era yo, él siempre estaba con el futbol y sus cosas. No se puede echar flores por el simple hecho de vivir conmigo y estar casados, la realidad es que no era un padre presente».
