Publicado: septiembre 1, 2026, 11:31 pm
Sánchez atribuyó la invasión de Ceuta a una expansión de bulos en redes sociales que Rusia e Israel se habrían encargado de amplificar y el dedo acusador ha levantado ampollas en sus cancillerías. Moscú niega cualquier vínculo con los bulos señalados por el presidente del Gobierno y le exige pruebas concretas sobre su participación, sabedor de que esas campañas de desinformación se blindan en el anonimato. Tel Aviv, por su parte, le acusa de mentir descaradamente para distraer la atención sobre su incapacidad para gestionar la crisis.
Ambos países, por distintos motivos, celebraron sin disimulo lo ocurrido en la ciudad autónoma española. Ni a Rusia ni a Israel les conviene una Europa unida y las crisis migratorias son, a día de hoy, la mayor amenaza a su cohesión.
