Publicado: junio 17, 2026, 1:30 am
Irene Rosales ha dado la réplica a Kiko Rivera, quien no ha encajado nada bien la campaña publicitaria que protagoniza la sevillana bajo el eslogan «un mix con un mal kiko es un mal mix».
A través de sus redes sociales, el DJ ha tachado la acción comercial de «patética» y ha lanzado una pulla a su expareja. «La vida que tienes hoy es gracias a haberte comido un Kiko», ha comentado en Instagram.
En El tiempo justo, la colaboradora se ha defendido al aclarar que no hay intención de humillar. «No pisoteo a nadie», ha asegurado en el plató del programa de Telecinco.
Tal como ha explicado, para ella el asunto no merece semejante enfado. «La vida son dos días y es una publicidad con humor. Si te lo quieres tomar bien, estupendo. Si te lo quieres tomar mal, es problema de cada uno», ha sostenido.
Además, Irene ha querido ser transparente respecto al motivo que la llevó a aceptar la propuesta comercial: la necesidad de asegurar su estabilidad económica y sacar adelante sus proyectos personales. «Yo también quiero hacerme un colchón y comprarme una casita», ha confesado.
La exmujer del hijo de Isabel Pantoja también ha subrayado que las críticas de Kiko ya no le quitan el sueño y que, si su objetivo hubiera sido herirle, habría aprovechado otras oportunidades: «No me afecta, en absoluto, lo que él pueda decir o comentar de mí. Yo, si hubiera querido entrar en un conflicto de verdad, hubiera aceptado las muchísimas entrevistas que me ofrecen todos los viernes».
Acerca del argumento de que su popularidad nació al calor de su matrimonio con Rivera, Rosales ha recordado la cara amarga de esa exposición. «Obviamente soy una persona conocida porque he estado con él. Pero si he sido conocida para lo malo, también lo soy para lo bueno, porque también me he comido ser la cornuda de España […] «Él está en un momento de su vida en el que no me podrá ni ver. Me ha costado mucho llegar hasta aquí, ahora solo pienso en mí».
La tertuliana, asimismo, ha aprovechado para poner en valor cada uno de los oficios que desempeñó antes de vivir bajo los focos. «Hay muchísima gente que trabaja de eso y no es menos que nadie. Si yo me tengo que poner detrás de una barra a poner copas, lo haré con todo el orgullo del mundo. Yo valgo para eso y más», ha sentenciado.
Cabe recordar que, apenas unas horas antes, Irene Rosales ya se había pronunciado ante las cámaras de Europa Press y, con la misma firmeza, insistió en que no se arrepentía de nada: «Llevo una racha que estoy tan acostumbrada a que me tiren por los suelos o que inventen… pero me da igual. Yo sé lo q he disfrutado y cómo se ha portado conmigo el equipo y muy bien. Lo único que me importa en esta vida es la salud, acabo de cumplir 35 años y quiero difrutar de mi vida y pensar solo en mí, es lo único que me importa la verdad».
En su mejor momento
En paralelo a esta controversia, Irene Rosales celebró su cumpleaños el 15 de junio con una publicación en redes que desprendía paz y satisfacción, sin regalarle ni una mención a Kiko Rivera.
«Quiero dar las gracias a mi familia, a mis amigos y, sobre todo a mi pareja Guillermo por ayudarme a crecer, por dejarme caer cuando lo he necesitado y por saber levantarme después. Mi vida sin vosotros no tendría sentido. Y sí, también quiero felicitarme a mí misma, porque si algo he aprendido este año es que me quiero más que nunca. Por una vida llena de vida», escribió.
