Publicado: mayo 26, 2026, 10:30 pm
El marido de la actriz y presentadora alemana Collien Fernandes, acusado por ella de haber suplantado su identidad en internet durante años para difundir vÃdeos pornográficos falsos o ‘deepfakes’, está siendo investigado por la fiscalÃa de Potsdam (este) bajo la sospecha de que podrÃa haberla maltratado fÃsicamente.
Una portavoz de la fiscalÃa, Isabelle Fabian, confirmó este martes que el marido de Collien, el también presentador Christian Ulmen, es objeto de una investigación en relación con un delito de lesiones en el marco de un caso de violencia machista.
«El procedimiento se refiere a varios incidentes de los años 2022 y 2023 que presuntamente ocurrieron en Alemania», declaró la portavoz, y explicó que las alegaciones de «violencia digital», en alusión a los contenidos pornográficos, todavÃa están siendo examinadas, sin haberse decidido aún si se abrirá un procedimiento.
Originalmente Fernandes habÃa denunciado a Ulmen en España, donde residÃan los dos a tiempo parcial cuando se produjeron presuntamente los hechos, ya que según ella las leyes en el paÃs ibérico son más estrictas y favorecen en mayor medida a la vÃctima.
No obstante, el pasado mes de abril el juzgado competente de Palma de Mallorca habÃa decidido traspasar las investigaciones a la justicia alemana.
Más allá de las alegaciones de violencia fÃsica, Fernandes reveló en marzo que su expareja supuestamente le habÃa confesado que durante años se habÃa dedicado a crear cuentas falsas desde las que habÃa contactado con cientos de hombres haciéndose pasar por la actriz y les habÃa enviado contenidos pornográficos falsificados y generados en parte con inteligencia artificial (IA).
Estos aparecieron también en múltiples plataformas de internet, donde reunieron cientos de miles de visualizaciones, pese a los esfuerzos de Fernandes por hacerlos desaparecer.
El caso ha desatado un gran debate social en Alemania, donde el Ministerio de Justicia ha presentado un proyecto de ley para cerrar vacÃos en el código penal y castigar la creación de vÃdeos falsos o ‘deepfakes’ pornográficos.
El objetivo de la enmienda es castigar explÃcitamente la creación y distribución de estos vÃdeos, que ahora no está necesariamente penada, aunque en la actualidad sà es posible condenar a quien se demuestre que violó el derecho a la propia imagen.
Además, la reforma también plantea cambios en el ámbito civil, para que las afectadas puedan hacer valer sus derechos con más facilidad, y se pretende simplificar el bloqueo de cuentas en redes sociales que difundan este tipo de contenidos, especialmente si se trata de usuarios con un gran número de seguidores y una amplia capacidad de difusión.
