Publicado: mayo 20, 2026, 2:30 pm
Hay cierta sorpresa en los rostros de los jugadores ante lo que se encuentran al salir del vestuario. De repente, la habitual quietud de la ciudad deportiva del Rayo Vallecano queda tomada por setenta medios acreditados, decenas de cámaras enfocando y un numeroso grupo de periodistas pendiente de cada movimiento. «Buenos días», dicen todos con educación al pasar junto por delante. Es jornada de ‘media day’, el encuentro que organiza la UEFA entre la Prensa y el equipo vallecano ante la inminencia de la final de la Conference League . El partido más importante de la historia del club. El calor ha irrumpido de golpe en Madrid y aprieta durante el entrenamiento previo a la extensísima zona mixta que llegará después. Sobre el césped se reparten petos, se organizan posiciones y arranca un partidillo que Íñigo Pérez, entrenador rayista, vive desde dentro. Incrustado entre los jugadores, ocupando un lugar en el centro del campo, sigue cada acción de cerca, pide intensidad, reclama cambios de ritmo, corrige movimientos. El técnico navarro, 38 años y apenas dos temporadas y media como primer entrenador, es uno de los grandes responsables del recorrido europeo del Rayo. También uno de los nombres propios de la jornada tras comparecer durante más de media hora en rueda de prensa para hablar de lo que se le viene al equipo dentro de siete días. Íñigo transmite la sensación, o al menos eso intenta, de no haber puesto todavía el foco exclusivamente en la final de la próxima semana. «Hay otra final antes», recuerda en referencia al último partido de Liga frente al Alavés, este sábado, en el que el Rayo aspira a meterse de nuevo en competición europea sin depender de lo que ocurra después ante el Crystal Palace. Pero basta con profundizar un poco para comprobar que Leipzig ya ocupa espacio en su cabeza. También todo lo que implica: «En realidad, no quiero ser consciente de que estamos a una semana del partido más importante de la historia del club. Pararte a pensar en lo que estás consiguiendo implica detenerte, y ahora mismo no es momento de eso. Ahora toca aprovechar la inercia y seguir. La ilusión que se respira en Vallecas, junto con la trayectoria que llevamos, hace que sea fácil continuar con esa inercia». El pamplonés, que nunca ha vivido un partido así como entrenador, lamenta no recordar «prácticamente nada» de las dos finales que disputó como futbolista: la Europa League y la Copa del Rey de 2012. Ambas con el Athletic y ambas perdidas. Admite, eso sí, que no siente nervios ante lo que se acerca ni cree que aquella experiencia vaya a condicionarle: «Mi forma de ver la vida, y también el fútbol, siempre ha sido con la esperanza por bandera. Cuando me pongo a soñar en el mes de junio imagino que somos ganadores de la Conference y que podemos quedar en Liga en posiciones como las del año pasado o incluso mejores. Creo que uno siempre debe mantener la esperanza. Después lo difícil es llevarlo a cabo. Pero sí, lo he imaginado. Además, Vallecas es mi Monte Parnaso, el lugar donde la inspiración y la imaginación fluyen y te hacen ver que en ese estadio cualquier sueño o ilusión puede hacerse posible». Para alcanzar esos objetivos cuenta con una plantilla entregada a su entrenador, con la que ha conectado de inmediato y a la que define como distinta a cualquier otra: «Creo que hay un cúmulo de circunstancias que hace que los vestuarios en los que he estado antes, que han sido muy buenos, incluso excelentes, no tengan algo que este sí tiene. Aquí, por la connotación que tenemos en Vallecas, por nuestro día a día y por toda la estructura que tenemos, que no es la misma que en otros equipos, el apego y la sincronización interpersonal son muy potentes. Después yo eso lo veo reflejado en el campo, en cómo se relacionan. Esa aceptación del sufrimiento nos hace únicos». Sobre el Crystal Palace , rival en la final, solo tiene elogios: «Han jugado finales y vienen teniendo un crecimiento parecido al nuestro, construyéndose desde abajo. Defensivamente es un equipo muy estructurado y muy mecanizado. Después transitan muy rápido con los jugadores de arriba y a balón parado pueden hacernos daño. Y luego está el nivel individual de sus futbolistas, que todos conocemos». Al conjunto inglés, 15º en la Premier, lo ha estudiado a fondo. Reconoce también que ha mantenido varias conversaciones sobre el rival con Andoni Iraola, actual técnico del Bournemouth, al que acompañó como segundo durante la etapa del vasco en el Rayo, pocos meses antes de asumir él mismo el cargo tras la destitución de Francisco: «Con Andoni mantengo una relación fluida, no solo cuando se llega a una final. Hoy en día, gracias a que podemos ver todas las ligas del mundo a golpe de clic, los equipos ya nos resultan conocidos. Pero es evidente que Andoni esté en la Premier League y que se haya enfrentado varias veces a este entrenador y a su equipo hace que este tipo de conversaciones no las dejemos pasar».
