Hugh Grosvenor, duque de Westminster y ahijado de Carlos III, pone a la venta todas sus propiedades en EEUU - Venezuela
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Hugh Grosvenor, duque de Westminster y ahijado de Carlos III, pone a la venta todas sus propiedades en EEUU

Publicado: mayo 13, 2026, 4:30 am

Llegó a ser considerado el gran soltero de oro de Reino Unido, aunque para muchos, lejos de las fronteras del país, fuese un completo desconocido. Al fin y al cabo, no ha tenido tanta fama como otros miembros de su generación como pueden ser los príncipes Guillermo de Inglaterra o su hermano menor, el príncipe Harry. Pero solo el hecho de saber que Hugh Grosvenor, séptimo duque de Westminster, es el padrino de los primogénitos de ambos miembros de la familia real británica —es decir, del príncipe George y de Archie Mountbatten-Windsor— o de que su propio padrino es el rey, Carlos III de Inglaterra, da una idea de las razones.

De hecho, cuando ganó más protagonismo fue en 2016, el año en el que falleció su padre, lo que le hacía heredero no solo del título ilustre que este portaba, sino también de la empresa familiar, una inmobiliaria con inversiones en decenas de ciudades repartidas por todo el mundo. Tantas, y tantas propiedades, que no pasó desapercibido para las revistas de economía, que le auparon al primer puesto en las listas de las personas más ricas del mundo menores de 30 años.

Nacido el 29 de enero de 1991, Hugh Grosvenor —o Hughie, como le conocen sus más allegados— no ha vivido ni ajeno al ojo mediático ni exento de polémicas. De ahí que su último movimiento empresarial haya dejado entrever, como citan desde Vanity Fair, o bien una crisis del ladrillo o bien una de carácter diplomático. Porque a pesar de que el valor del Grosvenor Group, el nombre de su imperio, se estima en cerca de 10.000 millones de dólares, el duque ha decidido que es el momento de vender todos sus activos inmobiliarios en suelo estadounidense, lo que le reportará, según las primeras estimaciones, alrededor de los 700 millones de dólares.

Se desconoce si la decisión la tomó antes o después de la reciente visita de su padrino, el monarca, a la Casa Blanca y a Donald Trump, pero de lo que ya no parece haber duda es de que marcará un importante punto de inflexión en las relaciones, tanto económicas como quizá personales entre la familia real británica y Estados Unidos. Porque si bien Hugh apenas si tiene relación directa con Buckingham Palace, a nadie se le escapa la amistad que guarda con el príncipe heredero, quien fuese uno de los invitados principales de su enlace, en junio de 2024, en la que fue considerada como la «boda del año», con Olivia Henson.

A pesar de buscar siempre la discreción a diferencia de otros multimillonarios, Grosvenor no ha vivido ajeno a las controversias. A finales de 2022, por ejemplo, el duque de Westminster ganó una repercusión que seguramente no hubiese deseado cuando, según explicaron desde Daily Mail, su empresa pagó más de 13.000 libras esterlinas a Peter Clifford, otro empresario y abogado millonario, por llevar prostitutas, proxenetas y traficantes al lujoso barrio de Londres de Mayfair.

Es de hecho en dicho barrio en el que se extiende casi todo el imperio londinense de los Grosvenor, a pesar de que con el tiempo se hayan extendido a otros países como Francia y a otras ciudades como Los Ángeles, donde se encuentran gran parte de las propiedades de las que ahora quiere deshacerse. De hecho, el CEO de la empresa, James Raynor, ha sido quien ha explicado en declaraciones al portal Bloomberg que si se avecinaba la ahora cacareada venta se debe a las importantes pérdidas registradas por el grupo Grosvenor en Norteamérica este año.

Y es que, según parece, el inmenso patrimonio del duque en Estados Unidos, donde también tiene propiedades e inversiones en ciudades como San Francisco, Washington, Seattle o Honolulu, está en sus horas más bajas y su marcha supondría un hito histórico en términos empresariales, dado que sus antepasados, cuando comenzaron a erigir el imperio que ahora maneja Hugh, fue precisamente mediante la adquisición de grandes propiedades y tierras durante el siglo XVII en el «Nuevo Continente» tras haber cruzado el Atlántico.

Pero el vínculo con Estados Unidos, como explican desde el citado medio, no se acaba ahí, dado que durante 80 años, entre 1938 y 2018, la embajada de Estados Unidos en la capital británica se encontraba en Grosvenor Square, la cual es propiedad del Grupo Grosvenor, primero en el número 1 y, más tarde, en el 24. Y, para 2008, vivieron una curiosa disputa: desde el país norteamericano quisieron comprar esta segunda propiedad, dado que era la única embajada en el mundo que no les pertenecía. Pero Gerald Grosvenor, padre de Hugh, declaró a The Telegraph que solo vendería con una condición: que EEUU les volviese a dar a su familia las tierras que les habían confiscado durante la Guerra de la Independencia.

Y un dato importante, como explicaron desde El Confidencial, Hugh también tiene una importante relación con España. Aquí decidió poner a la venta en 2022 varias propiedades de lujo que tenía en Madrid, si bien hay una que conserva: La Garganta, la finca energética más grande de nuestro país, de 15.000 hectáreas entre Ciudad Real y Córdoba, y que, cuenta, fue el lugar en el que Corinna Larsen y el rey emérito Juan Carlos I se cruzaron por primera vez. Adquirida en 2001 por Gerald Grosvenor, quien pagó 90 millones de euros, recibió el Premio Bellaeuropa por su gestión ambiental.

Related Articles