Publicado: abril 3, 2025, 4:30 am
La lista completa de países afectados por los aranceles de Estados Unidos que el presidente Donald Trump hizo pública este miércoles causa sorpresa si se desgrana. Por ejemplo, a Lesoto, un pequeño país en el sur de África con una economía centrada en la exportación de textiles, habrá de enfrentarse a un inaudito 50% de aranceles y Madagascar, a un 47%.
No obstante, el castigo más inaudito es el que han recibido las islas Heard y McDonald, un grupo de islas volcánicas deshabitadas y estériles cerca de la Antártida, cubiertas de glaciares y… en la que solo viven pingüinos. La decisión ha provocado estupor en Australia, de las que las Heard y McDonald dependen. El primer ministro australiano, Anthony Albanes, ha señalado este jueves que esto demuestra que «ningún lugar del mundo es seguro» con Donald Trump en la Casa Blanca.
Y si esto es desconcertante, más lo es descubrir que, según el Banco Mundial, el comercio entre Estados Unidos y las islas Heard y McDonald, a las que solo se puede llegar en un viaje en barco de dos semanas, existe.
Según los datos del Banco Mundial, el país americano importó bienes por un valor total de 325.000 dólares -296.000 euros- en 2017, cantidad que ha ido en descenso hasta 2020, cuando se sitúa en los 16.000 dólares -14.500 euros-. Sin embargo, a partir de 2021, cuando se importaron productos por valor de 30.000 dólares -27.300 euros-, se registra un fuerte incremento. En el último año con registros, 2022, este guarismo superó los 1,4 millones de dólares –1,28 millones de euros-, la cifra más alta de la serie.
De acuerdo con el Gobierno australiano, las islas de Heard y McDonald es está «inhabitado de humanos y es una de las áreas menos perturbadas antropogénicamente del mundo».
Asimismo, la Casa Blanca también impuso aranceles a Tokelau, un territorio que depende de Nueva Zelanda con unos 1.600 habitantes, y las islas Cocos, otro archipiélago australianos con unos 600 habitantes.
Trump agudizó este miércoles su guerra comercial con la imposición de un arancel global de base del 10%, que en algunos casos es superior, como en el de China o la Unión Europea (UE), porque los acusa de tener barreras comerciales contra los productos estadounidenses.