Publicado: mayo 7, 2026, 7:30 pm
La actriz Hayden Panettiere, muy conocida por series como Héroes o Nashville, ha decidido a sus 36 años abrir las puertas de su vida y su historia con una autobiografía llamada This Is Me: A Reckoning [Así soy yo: un balance].
Como suele pasar cuando un o una actriz famosos cuentan todos sus secretos, la vida de Hollywood no siempre es glamour, sonrisas y felicidad. Ella, por ejemplo, pasó por episodios duros y acaba de liberarse revelando que es bisexual.
En una entrevista a Us Weekly la actriz hablaba de ese tema: «Me siento cómoda diciendo con seguridad que sí, soy bisexual. ¡Lo dije! Es la primera vez que lo digo en voz alta».
«Eso es algo de mí que nunca pude compartir con el mundo, porque simplemente nunca era el momento adecuado. O era demasiado joven, o me obligaban a ser perfecta en todo momento. No me animaban a ser yo misma», contaba.
Hasta ahora a Panettiere solo se le conocían parejas varones. Entre diciembre de 2007 y febrero de 2009 mantuvo una relación con Milo Ventimiglia, su compañero de reparto en Heroes. Ella tenía 18 años y él 29 cuando comenzaron a salir.
En 2009 conoció al ex campeón mundial de boxeo Wladimir Klitschko durante un evento en Hollywood. Poco después comenzaron una relación sentimental que tuvo varias rupturas y reconciliaciones. El 9 de diciembre de 2014 nació su hija, Kaya Evdokia Klitschko.
Tras el parto, Hayden sufrió una fuerte depresión posparto y posteriormente reconoció también problemas de adicción al alcohol y medicamentos. Después de separarse de Klitschko, Hayden inició una relación con Brian Hickerson. La relación estuvo marcada por episodios de violencia doméstica y malos tratos.
«Tengo muy arraigada la necesidad de complacer a los demás», reconocía tras mucha terapia y tras encontrar papeles que parecían describir su vida. «¡Dios mío!, en este episodio soy alcohólica, y en el siguiente, estoy lidiando con la depresión posparto. Esta semana tengo que abandonar a mi hijo y, ¡caramba!, todo esto me suena extrañamente familiar», contaba.
Ahora, más liberada y tras mucho trabajo, se vio con fuerzas para revelar su bisexualidad, algo que le quemaba.
«Luego llegó la época en la que parecía que salir del armario, sobre todo las mujeres, diciendo que eran bisexuales o que les gustaban las chicas, era una moda pasajera. Tenía miedo de que, si era sincera, sería como subirme al carro. Era un tema muy difícil de expresar correctamente. Es triste que haya tenido que esperar hasta los 36 años para compartir esa parte de mí, pero más vale tarde que nunca», concluía.
