Publicado: septiembre 2, 2026, 11:00 am
Las gorditas forman parte de una extensa familia de preparaciones mexicanas elaboradas con masa de maíz. Su nombre proviene de su forma gruesa y redondeada, capaz de abrirse o rellenarse con distintos guisos. Aunque existen versiones diferentes en prácticamente todo el país, desde las gorditas de horno hasta las cocidas en comal, las fritas y rellenas de chicharrón prensado mantienen una relación especial con la cocina popular del centro de México.
En la Ciudad de México se convirtieron en uno de los grandes emblemas de los puestos callejeros, los mercados y las pequeñas cocinas instaladas en las entradas del Metro. La masa se mezcla directamente con el chicharrón prensado guisado, se moldea con las manos y se sumerge en aceite o manteca caliente hasta formar una superficie dorada y crujiente. Al abrirlas, el interior permanece suave, húmedo y lleno de sabor.
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El chicharrón prensado surgió también como una forma de aprovechar las partes que quedaban después de freír la piel y la carne de cerdo. Estos fragmentos se compactan para formar una pieza que después puede rebanarse, desmenuzarse y cocinarse en salsa. Su sabor intenso, ligeramente salado y especiado encontró en la masa de maíz uno de sus mejores acompañamientos.
Durante las Fiestas Patrias, las gorditas de chicharrón pueden ocupar un lugar junto al pozole, las tostadas, las quesadillas y los pambazos. Son ideales para una cena informal porque pueden prepararse con anticipación y servirse al momento con lechuga, crema, queso, cebolla y una buena salsa. Más que un platillo ceremonial, representan esa cocina mexicana cotidiana que convierte ingredientes sencillos en un antojito lleno de identidad.


