Publicado: octubre 24, 2026, 10:00 am
Las fotografías de acontecimientos que nunca ocurrieron, los videos de personajes públicos pronunciando declaraciones que jamás hicieron y las noticias inventadas que circulan en redes sociales son parte de los desafíos que plantea el avance de la inteligencia artificial (IA), una tecnología capaz de generar contenidos cada vez más difíciles de distinguir de los auténticos.
Aunque durante años las imágenes artificiales podían identificarse por errores evidentes, como manos con seis dedos, rostros deformados o letras sin sentido, los nuevos sistemas han perfeccionado sus resultados. Por ello, detectar una falsificación ya no depende únicamente de observar los detalles de una fotografía o video, sino de comprobar su origen, contexto y autenticidad.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y agencias internacionales como Reuters y Associated Press (AP) han destacado la importancia de verificar la información antes de compartirla, especialmente cuando se trata de contenidos que buscan provocar miedo, indignación o sorpresa.
¿Cómo saber si una fotografía fue creada con inteligencia artificial?
Las imágenes generadas con IA pueden representar personas, edificios, paisajes y acontecimientos con un nivel de realismo que dificulta reconocer su origen. Sin embargo, existen algunas señales que pueden despertar sospechas.
Una de ellas son las inconsistencias anatómicas, como dedos adicionales, manos deformadas, dientes irregulares o extremidades con proporciones poco naturales. También pueden aparecer errores en los reflejos de espejos, ventanas y otras superficies, así como sombras que no corresponden con la iluminación de la escena.
Otro elemento que conviene revisar son los textos. Algunas imágenes artificiales contienen letreros, matrículas, anuncios o documentos con palabras incompletas, caracteres extraños o números que no tienen sentido.
También es recomendable observar los objetos del fondo, las texturas de la ropa y los elementos que rodean a las personas, pues pueden aparecer detalles fusionados o inconsistentes.
No obstante, estas características no son pruebas definitivas. Los sistemas actuales de IA han mejorado considerablemente y pueden generar imágenes sin errores visuales evidentes. Del mismo modo, una fotografía auténtica puede presentar distorsiones debido a la iluminación, el movimiento o la calidad de la cámara.
Por eso, la recomendación es no basar una conclusión únicamente en la apariencia de la imagen.
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¿Cómo identificar videos falsos o deepfakes?
Los llamados deepfakes son contenidos audiovisuales manipulados o generados mediante inteligencia artificial que pueden mostrar a una persona realizando acciones o pronunciando palabras que nunca ocurrieron.
Una de las primeras señales que pueden revisarse es la sincronización entre los labios y la voz. En algunos videos falsificados, los movimientos de la boca no coinciden completamente con las palabras.
También pueden aparecer cambios repentinos en las expresiones faciales, movimientos poco naturales, variaciones en la iluminación o elementos que desaparecen y reaparecen durante la grabación.
En el caso del audio, es conveniente prestar atención a entonaciones inusuales, pausas artificiales o cambios extraños en el ritmo de la voz.
Sin embargo, estas anomalías son cada vez menos frecuentes en los contenidos más sofisticados.
Por ello, cuando un video muestra una declaración polémica de un funcionario, una celebridad o una figura pública, resulta fundamental buscar la grabación original, revisar si fue publicada en sus canales oficiales y comprobar si otros medios confiables documentaron el acontecimiento.
Un video viral, por sí solo, no constituye evidencia suficiente de que los hechos sucedieron como se presentan.
¿Cómo reconocer noticias falsas creadas con IA?
La inteligencia artificial también puede utilizarse para producir textos que imitan el estilo de periódicos, portales informativos y comunicados oficiales.
Estos contenidos pueden incluir declaraciones inexistentes, cifras inventadas, acontecimientos que nunca sucedieron e incluso referencias a supuestas fuentes que no pueden localizarse.
Para identificar posibles noticias falsas, lo primero es revisar quién publicó la información. Un portal desconocido que utiliza un nombre parecido al de un medio reconocido, una dirección electrónica sospechosa o una captura de pantalla sin enlace a la publicación original son motivos para verificar con mayor cuidado.
También es importante comprobar la fecha. Algunas publicaciones utilizan noticias antiguas y las presentan como si fueran recientes, mientras que otras emplean fotografías auténticas para ilustrar acontecimientos diferentes.
Otro paso consiste en buscar la misma información en medios reconocidos y consultar fuentes primarias, como dependencias gubernamentales, instituciones científicas u organismos internacionales.
La ausencia de cobertura en otros medios no demuestra automáticamente que una noticia sea falsa, pero sí puede justificar una revisión adicional, especialmente cuando se trata de un acontecimiento de gran relevancia pública.
Es importante distinguir que no todo contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial es falso. La desinformación aparece cuando se presentan como verdaderos datos, imágenes, declaraciones o acontecimientos que no corresponden con la realidad.
Herramientas gratuitas para comprobar si una imagen o noticia es falsa
No es necesario ser especialista en tecnología para realizar una primera verificación. Existen herramientas gratuitas que permiten rastrear fotografías, localizar publicaciones anteriores y comprobar si una afirmación ya fue investigada por organizaciones de verificación.
Google Lens: Permite realizar búsquedas inversas de imágenes desde un teléfono celular. Para utilizarlo, basta con guardar la fotografía o hacer una captura de pantalla, abrir la aplicación de Google, seleccionar el ícono de Lens y cargar la imagen.
Los resultados pueden mostrar fotografías similares y páginas donde apareció el contenido. Además, la función Acerca de esta imagen ofrece información sobre su contexto, publicaciones anteriores y, cuando están disponibles, metadatos relacionados con su origen.
TinEye: Es un buscador inverso de fotografías que ayuda a localizar otras versiones de una imagen en internet. Puede resultar útil para descubrir si una supuesta fotografía reciente circulaba desde años anteriores o si fue utilizada en un contexto diferente.
Google Fact Check Explorer: Reúne verificaciones realizadas por organizaciones especializadas. Los usuarios pueden buscar palabras clave relacionadas con una noticia para conocer si sus afirmaciones han sido investigadas o desmentidas.
Estas herramientas son recomendadas por FactCheck.org, un proyecto del Annenberg Public Policy Center de la Universidad de Pensilvania, como recursos para combatir la desinformación.
¿Los detectores de inteligencia artificial son confiables?
En internet existen plataformas que prometen determinar si una fotografía, un video o un texto fue creado con inteligencia artificial. Sin embargo, sus resultados deben interpretarse con precaución.
Estos sistemas pueden producir falsos positivos, cuando identifican como artificial un contenido auténtico, o falsos negativos, cuando no reconocen materiales generados mediante IA.
Además, las fotografías pueden perder información sobre su origen al ser descargadas, editadas, comprimidas o compartidas en redes sociales.
Una alternativa son las credenciales de contenido, conocidas como Content Credentials, desarrolladas bajo estándares como C2PA, que permiten incorporar información verificable sobre la procedencia y determinadas modificaciones de archivos digitales.
No obstante, estas credenciales no están presentes en todos los contenidos y su ausencia no significa que una imagen sea falsa. Tampoco garantizan, por sí mismas, que el acontecimiento representado sea verdadero.
Por ello, ningún detector automático debería utilizarse como única prueba para determinar la autenticidad de un contenido.
Cinco pasos para verificar una foto, video o noticia antes de compartirla
La UNESCO dispone de recursos especializados para combatir la desinformación, mientras que FactCheck.org recomienda analizar las fuentes, evaluar las evidencias y evitar compartir publicaciones únicamente porque provocan una reacción emocional.
A partir de estas recomendaciones, los usuarios pueden seguir cinco pasos:
- Revisa quién publicó el contenido. Comprueba si procede de una cuenta oficial, un medio reconocido o una fuente identificable.
- Busca la publicación original. Utiliza Google Lens o TinEye para encontrar apariciones anteriores de la fotografía. En videos, busca fragmentos o declaraciones completas.
- Comprueba la fecha y el lugar. Verifica que las imágenes correspondan al acontecimiento que supuestamente muestran.
- Contrasta la información. Consulta fuentes oficiales, medios confiables y organizaciones especializadas en verificación.
- No compartas contenido que no hayas podido comprobar. Especialmente cuando presenta acusaciones graves, emergencias, declaraciones polémicas o acontecimientos extraordinarios.
- La recomendación central es mantener una actitud crítica frente a cualquier publicación, incluso cuando su apariencia resulte convincente
En un entorno donde la inteligencia artificial puede generar fotografías, voces, videos y textos cada vez más realistas, la mejor defensa contra la desinformación no consiste únicamente en detectar errores visuales, sino en comprobar que aquello que aparece en pantalla realmente ocurrió.


