Publicado: junio 3, 2026, 2:30 pm
El que fuera entrenador de Carlos Alcaraz todavía siente nostalgia y «un poco de tristeza» de su chico, con quien no ha hablado apenas desde la ruptura el pasado 17 de diciembre. Pero la vida sigue y está Juan Carlos Ferrero enfrascado en nuevos proyectos. También ha superado el duelo y se siente con energías para afrontar otro proyecto como el que vivió con el murciano. O quizá con algún jugador más experimentado. Incluso se ve con Jannik Sinner. Así lo señaló en una entrevista en ‘Corriere della Sera’. «Hace apenas unos meses habría dicho que no: la ruptura con Carlos era reciente, no habría estado preparado. Pero ahora que me siento más fuerte, digo: ¿por qué no? A Sinner le encanta trabajar duro y está dispuesto a hacer lo que sea para seguir siendo el número uno: me gusta su actitud. Sería maravilloso entrenarlo», confesaba al medio italiano. Alaba al de San Cándido pero no se olvida de todo lo que enseñó y todo lo que tiene Alcaraz. «Carlos es más dinámico, tiene más golpes y puede quitarle ritmo a Jannik, a quien le encanta jugar de una sola manera por encima de todo: rápido, golpeando a la misma altura». Entre esos choques, se queda con el cuarto set del US Open 2022, en el que Alcaraz levantó una bola de partido y, por supuesto, aquella final de Roland Garros 2025 en la que el murciano salvó tres pelotas de título. «Ese domingo ocurrió algo sobrenatural. Carlos nunca se rinde, ni siquiera cuando parece derrotado: le gritábamos desde el palco que creyera, y en situaciones así se emociona, sube su nivel. Es un guerrero». Para Ferrero, su expupilo está un poco por encima de Sinner, y admitía que quizá ha «dicho que no demasiadas veces»: «Lo vi crecer desde los 15 años, alcanzando niveles que nunca creí posibles. Con él, tenías la constante sensación de estar haciendo historia en este deporte. Le impuse un entrenamiento y una disciplina rigurosos desde el principio. Lo llevé al límite muchas veces. Lo mantuve con los pies en la tierra. Es mi forma de hacer las cosas, y el esfuerzo ha dado sus frutos. Quizás dije que no demasiadas veces, pero Carlos era como de la familia para mí, y así es como educo a mis hijos».
