Publicado: abril 26, 2026, 3:57 am
Europa ha vuelto a colocar los semiconductores en el centro de su polÃtica industrial. La presión de los últimos años ha dejado claro que depender del exterior para un componente decisivo en automoción, telecomunicaciones, defensa o inteligencia artificial tiene un coste económico y estratégico difÃcil de ignorar. Bruselas y los estados miembros han empezado a mover dinero, normas y proyectos para reducir esa exposición. La duda ahora es si ese impulso bastará para traducirse en capacidad industrial real y sostenida. El continente está desplegando su respuesta en varios frentes y parte de una ventaja muy concreta. Sin las máquinas de litografÃa ultravioleta extrema no se pueden fabricar microchips, y esos equipos los monopoliza la holandesa ASML. La Unión se mueve… Ver Más
